Hablar de la excelente historia educativa del Colegio Centroamérica de Granada es hablar del carisma y entrega del sacerdote jesuita Carlos Caballero Martínez, de origen español, quien durante más de 40 años se entregó a la educación en Nicaragua.
Este martes, religiosos, políticos, intelectuales y ciudadanos de los diferentes estratos sociales le dieron el último adiós al carismático sacerdote, poeta, deportista y educador, fallecido a la edad de 85 años.
La actividad eucarística fue presidida por el Obispo de la Diócesis de Granada, monseñor Jorge Solórzano. También estuvo presente el Obispo Emérito de esa diócesis, monseñor Leovigildo López Fitoria y monseñor Rodrigo Urbina Vivas, párroco de El Viejo.
El Vicepresidente de la República, alumno del padre Carlos Caballero en sus años mozos, aseguró que el religioso tuvo una vida llena de virtudes, que lo llevaron a ganarse el respeto de generaciones, por su brillante vida como educador y don de pastor.
“Fue mi maestro. Un orador extraordinario, con una cultura excepcional. Lo recuerdo como un caballero andante, con un espíritu extraordinario, además, excepcional futbolista (…). Nicaragua ha perdido con su partida”, aseguró el vicemandatario.
Por su parte, el ex presidente de la República Enrique Bolaños dijo que el padre Caballero fue un excelente hombre de Dios y sus frutos de educador están bien marcados en muchos profesionales nicaragüenses que fueron formados por el jesuita español.
“Fue un hombre extraordinario. Formó a muchos nicaragüenses y sus frutos están marcados en muchos profesionales que formó. Un maestro con un gran talento”, señaló el ex presidente Bolaños.
Antonio Lacayo, ex ministro de la Presidencia durante el Gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, también ex alumno del padre Caballero, recordó la sabiduría del religioso, de quien dijo fue “un gran jesuita, un hombre muy firme, pero también muy humano”.
El padre Jesús Hergueta, superior de la iglesia Xalteva, describió al sacerdote Carlos Caballero Martínez como “un sacerdote modelo que se distinguió por la enseñanza en el Colegio Centroamérica”.
“Era de carácter fuerte, firme y leal. Dedicó su vida a Nicaragua, que la quería más que a España. Nació en España, pero renació en Nicaragua”, dijo el padre.
El padre Carlos Caballero, quien también fue docente de la Universidad Centroamericana (UCA), fue enterrado el martes en la cripta de los jesuitas del cementerio de Granada.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A