Las garantías de tranquilidad de los animales actualmente dependen de los 91 diputados que legislan en la Asamblea Nacional, sin embargo, en las calles hay al menos 11 mil personas dispuestas a lograr el respeto hacia los animales.
Esto se evidenció ayer gracias a las 11 mil firmas que presentaron las organizaciones protectoras de animales en el país a la Comisión del Medio Ambiente y los Recursos Naturales de la Asamblea Nacional.
A pesar de que la Comisión Ambiental prometió tener un dictamen dentro de 22 días, para que el proyecto de Ley de Bienestar y Protección Animal sea aprobado en mayo, los protectores de la fauna reunieron las firmas para no dejar morir el tema, debido a que, por su naturaleza, no es prioridad en el Poder Legislativo.
No obstante, el presidente de la Comisión Ambiental, Francisco Jarquín, dijo que una ventaja de esta ley es que todos los diputados están de acuerdo en aprobarla, y que sólo esperan del dictamen.
La noticia fue bien recibida por las organizaciones de protección.
“Nosotros nos comprometemos a ayudar a hacer cumplir la ley”, dijo en respuesta el veterinario Enrique Rimbaud, el principal promotor del proyecto de ley.
Las miles de firmas fueron entregadas tras una marcha por la Avenida Bolívar, en la que participaron unas 300 personas y quizá 100 mascotas, en su mayoría perros.
Lo más atractivo de la marcha fueron algunas modelos que se disfrazaron de felinas, que acapararon la atención de los diputados en el hemiciclo, mientras ignoraban las palabras del presidente del parlamento, René Núñez.
Para dar una muestra de la preocupación de la gente por los animales, Rimbaud aseguró que la Constitución Política de Nicaragua exige cinco mil firmas para abordar un proyecto de ley, pero las 11 mil firmas se lograron en 30 días. Éstas fueron recibidas por Jarquín.
Los diputados Wilfredo Navarro y Edwin Castro se disputaron los “derechos de autor” del proyecto. Aún así, dieron respuestas ambiguas sobre la crueldad hacia los gallos, que se mantienen la propuesta de ley, y Castro incluso llegó a molestarse por la pregunta.
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