VARSOVIA/ CABLES COMBINADOS
Una Polonia todavía conmocionada por la tragedia aérea que el sábado acabó con la vida del presidente, Lech Kaczynski, y decenas de altos cargos políticos y militares recibió ayer en Varsovia los restos de la esposa del jefe de Estado fallecido, Maria Kaczynska, trasladados desde Moscú en un avión del Ejército.
En un país descabezado tras el accidente, el presidente en funciones, Bronislaw Komo rowski, ha asegurado que quiere fijar hoy, miércoles, la fecha de las elecciones presidenciales en Polonia.
De acuerdo con la Constitución polaca, Komorowski tiene 14 días para establecer la fecha de las elecciones desde la muerte del anterior presidente y los comicios deberán celebrarse 60 días después del anuncio oficial.
Komorowski, candidato de Plataforma Ciudadana (PO) para las presidenciales, se ha quedado de momento solo en la carrera electoral, ya que el accidente aéreo ha acabado con la vida de sus dos rivales: el presidente Lech Kaczynski y el socialista Jerzy Szmajdzinski, vicepresidente del Parlamento.
En Varsovia, miles de ciudadanos dejaron sus labores cotidianas y se agolparon en las calles por las que pasó la comitiva con el cuerpo de Maria Kaczynska, escoltada por la Guardia de Honor, que fue identificado ayer gracias al anillo de casada.
Ahora su féretro yace junto al de su marido en el palacio presidencial, situado en la Ciudad Vieja de la capital polaca. Los féretros cerrados del presidente Lech Kaczynski y su esposa, que murieron en el accidente aéreo el pasado sábado, están colocados sobre sendos catafalcos negros, cubiertos con la bandera de Polonia y con coronas de flores blancas, frente a un pasillo con alfombra roja por el que los ciudadanos pueden circular para rendir honores a la pareja presidencial.
El obispo de Varsovia, Kazimierz Nycz, ofició ayer una breve ceremonia religiosa para los familiares y más estrechos allegados de la pareja fallecida trágicamente, ante cuyos ataúdes han orado de rodillas.
ENTIERRO EL DOMINGO
Aunque todavía no hay nada oficial, se espera que el sábado se celebre en Varsovia un gran funeral en homenaje a todas las víctimas y que los Kaczynski sean enterrados el domingo.
Según informa el diario Gazeta Wyborcza, la familia de la pareja presidencial ya ha decidido que las dos tumbas se ubiquen en el castillo Wawel, uno de los lugares con más simbolismo en Polonia, antigua residencia de los reyes polacos y que está considerado la Acrópolis de Polonia. Por otra parte, el Parlamento polaco se ha reunido en una sesión especial para recordar la tragedia.
Centenares de ciudadanos protestaron ayer en Cracovia contra la decisión de enterrar al presidente Kaczynski y su esposa, Maria, en el castillo Wawel de esta ciudad, un lugar simbólico en Polonia donde los manifestantes consideran que no debería descansar la pareja presidencial.
“Queremos un referendo para decidir si el presidente Kaczynski debe ser enterrado en este lugar”, pidieron los cracovianos concentrados en las cercanías del castillo, fundamentalmente jóvenes, que portaban pancartas contra la decisión de que Wawel sea la sede de la tumba del jefe del Estado polaco.
CARDENAL DEFIENDE
El cardenal Stanislaw Dziwisz confirmó la decisión de enterrar a Lech y Maria Kaczynski en el castillo de Wawel, donde entre otros descansa el mariscal Jozef Pilsudzkiego, artífice de la independencia de Polonia en 1918 tras siglos de dominación rusa, alemana y austriaca.
“La división no sirve a nadie, especialmente en estos momentos tenemos que unir el patriotismo y el amor a la patria, y en estos sentimientos se caracterizó el presidente fallecido”, defendió el cardenal antes de la protesta.
Kaczynski contaba con numerosos detractores en el país centroeuropeo, donde muchos ciudadanos criticaban su euroescepticismo, sus posturas a veces homofóbicas y lo que consideraban un excesivo nacionalismo, posiciones que también le granjearon los reproches de Bruselas.
Mientras, varios líderes mundiales, entre ellos el presidente estadounidense Barack Obama, ya han confirmado que asistirán a las exequias fúnebres de Kaczynski.
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