Pasa todos los años. A los nicas en las Ligas Mayores les cuesta agarrar el ritmo al inicio de la temporada y entonces ya los imaginamos regresando a las ligas de nuestro país.
Por supuesto, las cifras de Vicente Padilla no son para andar sonriendo en cada esquina. Tampoco Everth Cabrera acumula estadísticas con las cuales podría sentir orgullo. Y menos Wilton López, quien necesita de forma urgente socar en cada salida.
Pero no hay razones para sentir pánico. No podemos seguir llegando a conclusiones de carácter universal, por etapas o desempeños estrictamente coyunturales. Es decir, si un fin de semana brillan, nos representan bien. Si les va mal, entonces no se cuidan y deberían venirse.
No podemos seguir. Se juzga con demasiada severidad y enorme precipitación. Tenemos que crecer en la comprensión del juego. No son todos los aficionados, pero hay una buena parte de ellos que si los jugadores no son como a ellos les gustaría que fueran dicen que no sirven.
De ningún modo pretendo decir que Padilla, con 0-1 y 11.42, ha lanzado bien. No. Lo ha hecho mal. Eso no está en discusión. Lo que sí es cierto, sin embargo, es que Vicente es mucho mejor que eso. Es un tirador que alcanza en cualquier rotación en las Ligas Mayores y seguro va a enderezarse. Ya lo verán.
Cabrera está con .226. Es un promedio bajo y su frecuencia de ponches va acelerada. Pero un chavalo tan trabajador, talentoso y agresivo como él merece un voto de confianza de todos nosotros. También va a levantar. Sólo debe tener un poco de calma y seguir luchando como siempre lo ha hecho.
López tiene 9.00 en tres entradas y quizá es el más urgido de comenzar a socar. Su estatus de novato le da una gran flexibilidad a los Astros para bajarlo y subirlo cuando lo deseen, pero si muestra algo del brillo que exhibió en la primavera, le pondrá difícil la decisión a los Astros, que lo subieron por dos semanas.
Frente a una temporada de 162 partidos, de los cuales aún ni siquiera se juegan diez, no hay razones para caer en pánic
o. Padilla tiene la motivación necesaria para aspirar a unos 15 éxitos si está saludable. Cabrera debe volver a hacer ruido en San Diego, mientras vuela sobre los .250 y López alcanzará su equilibrio en cualquier momento.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B