Clases paralizadas y maestros en paro de brazos caídos se esperaba ayer en diversas escuelas del país. No obstante, las clases transcurrieron con normalidad pese a que la Unidad Sindical Magisterial (USM) anunció la semana pasada una serie de paros escalonados a nivel nacional.
Los maestros aglutinados a este sindicato rechazan el incremento salarial que las autoridades educativas aprobaron para todo el magisterio del país el pasado viernes y que obliga a un docente de primaria a conformarse con un ajuste total mensual de 150 córdobas y de 200 córdobas el de secundaria.
Con esto, el salario real de los educadores nicaragüenses sería de 3,650 córdobas para los maestros de primaria y cuatro mil córdobas devengaría un docente de secundaria.
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La razón de la poca efectividad que hasta hoy ha tenido la amenaza de paralizar las clases en el país, según la docente Lesbia Rodríguez, miembro de la USM, se debe a las amenazas de despido que los directores hacen al magisterio.
“El magisterio está molesto con el incremento que dio el Mined. Eso es una burla, una ofensa para los maestros, pero el problema es que existe el miedo. Los maestros tienen miedo a ser despedidos”, afirmó Rodríguez.
Se espera que el 22 de abril próximo el Mined entregue a los docentes el pago del incremento retrasado desde enero hasta abril.
Mientras los profesores elaboran un “plan estratégico” que permitiría, según Ena Fuertes, miembro de la USM, iniciar un paro de labores a partir de mañana.
Asimismo, en los próximos días presentarán un pliego petitorio ante el Ministerio del Trabajo (Mitrab) en el que solicitarán permiso para iniciar una huelga a nivel nacional.
“Ya estamos organizándonos, las veces anteriores en los colegios que se anunciaba que irían a paro ya llegaban los de las delegaciones municipales del Mined y hablaban de despidos y eso atemoriza a los educadores, pero ahora la última palabra la tienen los maestros”, enfatizó Fuertes.
Sólo en Managua, según Fuertes, hay más de 100 centros educativos que apoyarán los paros escalonados que no cesarán hasta que el Mined no dé un mejor incremento salarial.
José Antonio Solórzano, docente del colegio San Sebastián, argumentó que aunque el Mined aprobó un ajuste salarial de 150 córdobas para primaria y 200 córdobas para secundaria, solicitarán a las autoridades educativas un mayor incremento.
“Lo que queremos son 500 córdobas por lo menos. Con esto (incremento salarial), el Mined se está burlando de nosotros y por eso la protesta debe ser de todos los maestros, pero hay temor”, señaló Solórzano.
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