CORRESPONSAL/ JINOTEGA
La Juez de Distrito Penal de este departamento, Felicia Altamirano Montenegro, dictó sentencia condenatoria de 36 años de prisión para 4 hombres a quienes la Policía, el Ministerio Público y dos abogados acusadores privados señalan de ser los autores intelectuales y materiales del asesinato del policía Juan Francisco Rizo Rodríguez y el hurto agravado hasta por un millón 76 mil 118 córdobas en perjuicio de la compañía Cisa Exportadora.
Los sentenciados son Orlando José Cruz, José Luis Herrera Morán, Ronald González Aldana y Álvaro Josué Solórzano Argeñal, quienes luego de un juicio técnico de tres meses y medio fueron encontrados culpables por los delitos de asesinato y hurto agravado.
Los días antes y después de la Semana Santa, la misma juez encontró culpables a los cuatro individuos y ayer en la tarde impuso las penas de 30 años a cada uno por el asesinato del policía Rizo Rodríguez y 6 años por el hurto agravado, pero como la pena máxima en el país, según las leyes, no pueden superar los 30 años, esa cantidad de años purgarán los cuatro reos en el Sistema Penitenciario de Waswalí, Matagalpa, hacia donde ya fueron trasladados.
Acusaron a los condenados la fiscal Mayra Hernández y los abogados privados Abdón José Úbeda Úbeda y Gustavo Picado a nombre de la familia del policía y la compañía Cisa Exportadora, respectivamente, y defendieron el abogado matagalpino Darling Obando y Roberto Cruz, de Managua, este último defendió a José Luis Herrera Morán.
ALEGATOS INVÁLIDOS
Los defensores alegaron la supuesta inocencia de sus clientes a lo largo del juicio, pero los acusadores presentaron testigos, pruebas de laboratorio para acusar a los cuatro hombres que asesinaron al policía Juan Francisco Rizo Rodríguez, el día 28 de diciembre del 2009 en la cuesta La Camaleona, cinco kilómetros al norte del municipio de San José de Bocay y 125 al norte de esta ciudad.
Los hechores materiales contaron con la colaboración de un empleado de Cisa Exportadora, quien les indicó que el policía escoltaba a una comitiva que se dirigía a varias fincas de la zona para acopiar café de los pequeños productores de El Cuá y San José de Bocay.
Los defensores apelaron la sentencia de la juez.
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