Un comerciante jinotegano habría provocado la intoxicación de una mujer y dos niños vecinos suyos, luego de curar 240 quintales de frijoles con fosfuro de aluminio o “pastilla del amor”, como se le conoce.
El comerciante jinotegano Isidro Francisco Zeledón González metió los 240 sacos de frijoles dentro de su vivienda, y allí les introdujo las pastillas letales, cuyo uso está prohibido por el Código Penal de Nicaragua, en el artículo 369.
El procurador departamental de Jinotega, Eslin Acevedo, explicó que las pastillas de curar frijoles son “volátiles y fuertes”, lo cual provocó la intoxicación de la ciudadana Aura Victoria Jarquín y de dos infantes, vecinos de Zeledón González.
Los tres afectados se encuentran bajo observación médica en el Hospital Victoria Mota, de Jinotega.
El procurador Acevedo indicó que, tras ser conocido el hecho, la Procuraduría y el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) se presentaron en la vivienda del denunciado, pero el abogado de Zeledón le aconsejó que no dejara entrar a las autoridades de Gobierno.
HALLAN PÓLVORA
Pero con una orden judicial la Policía Nacional de Jinotega ingresó a la vivienda de Zeledón González, donde constataron la existencia de los 240 sacos de frijoles que contenían la pastilla tóxica.
Para sorpresa de las autoridades también se encontró en la casa del denunciado varias bombas de mecate y pólvora, en forma de juegos pirotécnicos, en cantidades que necesitan del permiso de la Policía.
El comerciante jinotegano podría ser acusado además por el delito de almacenamiento o manipulación de sustancias tóxicas, peligrosas, explosivas, radiactivas o contaminantes, informó el procurador Acevedo.
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