El volcán Concepción volvió definitivamente a la normalidad en los días de Semana Santa, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Este volcán, ubicado en la isla de Ometepe, en el Gran Lago de Nicaragua, se mantuvo en proceso de erupción durante las últimas tres semanas de marzo pasado, hasta que finalmente sus niveles de emanación de gases volvieron a lo acostumbrado.
Julio Álvarez, responsable de Vulcanología del Ineter, confirmó que el Concepción dejó de emanar las grandes cantidades de gases del mes pasado.
El volcán llevó a expulsar 500 toneladas de azufre en el aire en una sola explosión, según mediciones del Ineter. Las columnas de humo producidas por el coloso, de 1,610 metros de altura, alcanzaron alturas de mil metros sobre el cráter.
El Comité Municipal para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Comupred) de Altagracia, así como el de Moyogalpa, declararon alerta verde por si se presentaba la necesidad de evacuar a los 43 mil habitantes de la isla, conocida como la más grande del mundo en un lago de agua dulce.
Sin embargo, el Ineter ya había advertido que el Concepción acostumbra a hacer erupciones que asustan más que los daños que provocan.
En otras palabras, suele realizar muchas explosiones de gases y cenizas, contrario a otros como el Cerro Negro, en León, que brinda espectáculos atractivos de masa incandescente, como lava.
Álvarez dijo que, aún cuando la actividad del Concepción regresó a la normalidad y que los Comupred suspendieron la alerta verde, el Ineter continuará vigilando su actividad.
Esto se debe a que el Concepción es uno de los volcanes más activos de Nicaragua.
Un mes antes de la reactivación del Concepción, en Ometepe se realizó un simulacro de erupción en la isla, donde participaron más de tres mil personas.
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