Los familiares de José María Carmona Nicaragua, de 54 años —quien la tarde del domingo murió ahogado en una pila de 5 metros de profundidad en la hacienda Santa Leonor, en la comarca Pochocuape—, tienen dudas en relación con su muerte y piden a la Policía que investigue a quienes tomaban licor con él ese día.
Su viuda, Cándida Rosa Guardado, manifestó que también el cuidador de la hacienda debe ser investigado, ya que lo considera irresponsable porque viendo que su compañero andaba ebrio, lo mandó en reiteradas ocasiones a que se bañara en la pila.
Los fundamentos que tiene la familia del difunto conformada por su esposa y ocho hijos, son que la víctima no sabía nadar, no aparece el dinero que su esposa le había dado y era una persona sana.
Además, desde hace días lo estaba invitando a tomar licor.
El trabajo podría complicársele a la Policía debido que la familia del fallecido no aceptó que su cuerpo fuese llevado al Instituto de Medicina Legal.
Guardado refirió ayer que no permitió el traslado debido a que tiene dificultades económicas y tampoco tiene para pagar un vehículo y trasladar el cadáver. Agregó que tampoco le explicaron la importancia de esto.
Los funerales del agricultor, quien —según otros parientes— tenía varios días de andar ingiriendo licor, se realizaron en horas de la tarde de ayer con la presencia de su esposa y demás familiares.
La esposa de Carmona manifestó que él no tenía enemigos y era muy apreciado en la zona de Pochocuape.
Ayer por la mañana, en la hacienda Santa Leonor, se encontraba lamentando la tragedia uno de los dueños, quien omitió su nombre.
Indicó que aunque Carmona se metió sin autorización, era amigo de la hacienda y era excelente persona.
Dijo que la víctima insistió varias veces en bañarse y lo describió como una persona callada con quien tenían amistad desde hacía muchos años.
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