Por Elízabeth Romero
La Directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, confirmó hoy la “compactación” de la Unidad Anticorrupción, de esa institución, tal y como lo informó LA PRENSA un par de semanas atrás. La jefa policial ofreció tales declaraciones tras recibr la visita del embajador de los Estados Unidos en Managua, Robert Callahan.
Según Granera, desde hace meses la jefatura policial analiza cómo se fusionar o compactar estructuras de la Policía que efectúan labores operativas secretas y reconoció que dicha decisión fue aprobada por el presidente Daniel Ortega, como jefe supremo de la Policía, como en su momento la creación le correspondió al entonces mandatario de la nación Enrique Bolaños (2002-2007), como jefe supremo de esa institución.
Sin embargo, la Primera Comisionada alegó que “más que una disolución yo hablaría de una compactación con otras estructuras del trabajo secreto. Lo importante aquí es que no hay una sola función, ni misión, que hacía esta unidad que se deje de hacer por parte de la Policía Nacional, ni tampoco hay una ruptura con las coordinaciones que hemos realizado con la DEA (Agencia Antidrogas de Estados Unidos) y con otras agencias regionales que trabajan con todas las Policías en la lucha contra el crimen organizado transnacional».
Por más de media hora el embajador Callahan conversó con Granera para abordar varios tópicos, entre los que sobresalió el tema de la Unidad Anticorrupción, que trabajaba muy de cerca con la DEA.
Callahan visitó a Granera para transmitirle las condolencias por la muerte de dos oficiales de esa institución durante un incidente en Waslala, durante la Semana Santa. El encuentro fue aprovechado, según expresó el diplomático para conversar “de nuestra cooperación y nuestra coordinación”.
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“Porque la Policía nicaragüense ha hecho una labor muy muy buena, muy eficaz en la intercepción de las drogas ilegales; como las fuerzas armadas aquí. Estamos hablando siempre de qué podemos hacer, para mejorar la coordinación la cooperación entre la institución de la Policía y por supuesto la embajada del gobierno de los Estados Unidos” , indicó el diplomático estadounidense.
Aunque evasivo sobre el tema de la Unidad Anticorrupción, el embajador Callahan al final confirmó que esa unidad trabajaba muy de cerca con la DEA, por lo que al preguntarle si afecta el trabajo, este respondió: “vamos a estar hablando de eso en el futuro (…) una vez que tengamos una información más segura podemos hacer una decisión pero por el momento la cosa importante es hablar de eso y de continuar trabajando juntos para eliminar este flagelo internacional”.
Consultado sobre las explicaciones que había recibido de la jefa policial al respecto, el diplomático manifestó: “esa fue una conversación realmente entre ella y el equipo de la embajada y no puedo comentarlo”.