Washington/EFE
El Presidente de EE.UU., Barack Obama, aseguró ayer que la comunidad internacional nunca ha estado tan unida para prevenir que Irán prosiga con su programa nuclear y expresó su esperanza de que las nuevas sanciones estén listas “en semanas”.
“Mi esperanza es que vayamos a tener esto listo esta primavera; no estoy interesado en esperar meses a que haya un régimen de sanciones; estoy interesado en ver este régimen en semanas”, dijo Obama en una rueda de prensa conjunta con el Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, con quien se reunió ayer en la Casa Blanca.
El mandatario galo, por su parte, se mostró satisfecho con la determinación expresada por Obama, e indicó que “Irán no puede continuar su carrera desenfrenada” para adquirir armas nucleares.
REUNIÓN DE OTAWA
Pese a estas fuertes declaraciones de ambos líderes, los países del G8 terminaron ayer su reunión de Ottawa sin mencionar una sola vez en su comunicado final las posibles sanciones a las que se enfrenta Irán por su desafío nuclear y se limitaron a afirmar que “es necesario tomar medidas apropiadas y fuertes”.
Obama recalcó, sin embargo, que “Francia y EE.UU. están unidos e inseparables” en torno a la necesidad de una cuarta ronda de sanciones contra Teherán, y recordó que juntos con los socios del Grupo 5+1 —los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania— han ofrecido a Irán “propuestas de buena fe para resolver esto a través de la diplomacia” y, sin embargo, ha rechazado hasta ahora estas ofertas.
“Hoy, la comunidad internacional está más que nunca unida en torno a la necesidad de exigir a Irán que cumpla con sus obligaciones, y ésa es la razón por la que estamos persiguiendo fuertes sanciones a través del Consejo de Seguridad de la ONU”, señaló el mandatario.
Para Obama, que Irán adquiera armas nucleares podría tener un “gran efecto desestabilizador” en Oriente Medio y las consecuencias a largo plazo de un Irán nuclear “son inaceptables”.
“Un conflicto en Oriente Medio, como consecuencia de las acciones de Irán, podría tener un gran efecto desestabilizador en la economía mundial”, dijo.
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