CORRESPONSAL/JINOTEGA
Los pastores evangélicos Julián García, de la iglesia El Nazareno, y Benjamín Ruiz Coronado, de la Iglesia de Dios de Las Profecías, coincidieron en señalar que “de la manera de cómo podemos alabar al Señor es obedeciéndole en todo tiempo, no sólo para Semana Santa y hay que estar en constante oración con Dios y no ocupar estas vacaciones para ‘pachanguear’”.
“Es obedeciéndole al Señor y hacer cosas que le agraden a Él, como estar en oración con el Señor, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos”, resaltó el pastor García.
“Quienes hacen lo contrario deshonran al Señor, en vez de estar en los templos alabando, no al Señor muerto, sino vivo, porque él se alegra que le alabemos, no crucificado o en la tumba, sino que se alegra que le alabemos vivo, porque descendió al cielo y desde allá intercede por nosotros”, sostuvo García.
SALVACIÓN ALA HUMANIDAD
Hablando de lo que es para los evangélicos la crucifixión de nuestro Señor Jesucristo, el pastor de la iglesia El Nazareno, desde hace 20 años, señaló que “es cuando Jesucristo viene después para dar salvación a la humanidad y no fue en vano la muerte de Él, porque Dios regresa para dar esperanza y respuesta al hombre perdido sin Dios, y viene para liberar al hombre del pecado y la maldad “y no para el libertinaje de ahora”.
Según García, los judíos y romanos fueron los responsables de la muerte de Jesucristo, pero lo importante es que Jesucristo viene a rescatar lo perdido, porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquél que en Él crea, no se pierda y tenga vida eterna, porque Dios no ha enviado a su hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvado por Él”.
Por su lado el pastor, Benjamín Ruiz Coronado, declaró que para “nosotros los verdaderos cristianos la Semana Santa es de ayuno, oración y alabanza, no de ‘pachanga’”.
Julián García. LA PRENSA/F. RIVERA
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