LA PRENSA/U. MOLINA

Unidas por el amor a la naturaleza

Doña Ana Elsa de Conrado es una señora amable, excelente conversadora y con un gran corazón, ella junto a sus colegas ve vida donde el ojo común sólo mira basura.

Doña Ana Elsa de Conrado es una señora amable, excelente conversadora y con un gran corazón, ella junto a sus colegas ve vida donde el ojo común sólo mira basura.

Tiene 42 años de pertenecer al Club de Flores y Jardines de Nicaragua, conoce cada una de las características de sus plantas y muy orgullosa nos guía por su jardín hablándonos de los cuidados y de paso nos señala sus favoritas, aunque luego rectifica y dice: “no es que sean mis favoritas porque a todas las quiero, pero ésa necesita más cuidados”.

Doña Mélida Cabrera también es amante de la horticultura y el diseño de arreglos florales, tiene 10 años de pertenecer al Club, ambas cuentan que muchas veces se detienen en la carretera a levantar ramas secas o un tronco, elementos que las demás persona ven como basura, pero para ellas es la materia prima de sus creaciones.

Su pasatiempo las llevado a ganar importantes premios, tanto a nivel nacional como internacional. Pertenecer al Club de Flores, les ha ayudado a profundizar sus conocimientos científicos en el mundo de la horticultura y diseños de arreglos florales que luego ponen en práctica durante las convenciones nacionales o internacionales, donde jueces calificados juzgan sobre sus trabajos de horticultura o en diseños.

“Estas convenciones crean un espacio para el intercambio de impresiones y fomentan la hermandad entre las personas que se dedican a esta profesión”, dijo doña Ana Elsa.

Ambas confiesan que siempre han tenido un jardín, el cual han diseñado, plantado y cuidado, incluso tienen plantas desde hace 30 años. Recientemente participaron en la XXV convención de Clubes de floristería de Centroamérica y Panamá, donde se hicieron merecedoras de importantes premios en el campo de diseño, pero este año no pudieron participar en horticultura porque tenían que sacar una serie de permisos para poder llevar las plantas, así que se decidieron sólo por el diseño.

Doña Ana Elsa, ganó el premio Elección del Diseñador con un arreglo reflectivo, llamado “Reflejando alegría”, el cual fue premiado por el ritmo y contraste muy bien logrados. Mientras tanto doña Mélida Cabrera ganó el premio de Distinción con un arreglo muti rítmico en seco. Ambas señalan que los arreglos son una invención de cada diseñador, que pone sus conocimientos y creatividad en práctica.

La señora Ana Elsa actualmente es estudiante Juez y en la XXV convención le tocó juzgar horticultura junto a otras jueces mexicanas. En el 2006 ganó el premio en horticultura en la convención nacional con un coludo.

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