Una vez más, Nicaragua aparece mencionada en el tráfico de armas de guerra hacia Colombia. Ayer el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), de Colombia, informó que desmanteló una red internacional de tráfico de armas y capturó a cuatro de sus integrantes.
Según publicó ayer el diario El Tiempo, de Colombia, la organización delictiva estaba asociada con una red nicaragüense que es manejada por un ex oficial del Ejército de Nicaragua, conocido con el alias de “El Señor de las Botas”.
Sin embargo, en la publicación no hay mayor información sobre esta agrupación nicaragüense y su participación en el tráfico de las armas de guerra, las que aparentemente están vinculadas al tráfico de droga.
“Las rutas de ingreso de armas también eran utilizadas por los miembros de la banda para transportar cocaína a Estados Unidos, utilizando como puente a Nicaragua y otros países centroamericanos”, revela la publicación de El Tiempo.
Hasta ayer las autoridades policiales de Nicaragua no informaban si habían recibido alguna solicitud particular de parte de las autoridades colombianas.
Las autoridades colombianas informaron que analizan con el apoyo de agencias internacionales el material bélico para establecer su origen inicial con sus fabricantes.
La agencia EFE por su parte informó que las armas eran ingresadas a Colombia desde Centroamérica, en especial para los grupos paramilitares.
El director del DAS, Felipe Muñoz, indicó que se tiene evidencia de que esa red hizo por lo menos una entrega de armas para la organización de “Los rastrojos”, nuevos paramilitares dedicados al narcotráfico.
El destino final del cargamento fueron las ciudades de Ibagué y Cartagena. Allí fueron capturados algunos de los integrantes en momentos que hacían entrega de rockets, fusiles y ametralladoras de fabricación estadounidense.
Los cuatro capturados fueron identificados como Carlos Fernely Rubio Chávez, alias “Caliche”; Xavier Edgardo Acosta, Bryan Daistania Campo Posada, alias “Dai” y Nubia Isabel Rubio Velásquez.
El jefe de la red, Luis Fernando Gómez Gómez, alias “Mono Parranda”, se encuentra prófugo y el DAS ofreció una recompensa de hasta 30 millones de pesos colombianos a quien dé información que permita dar con su paradero, señalan ambas publicaciones.
A mediados de noviembre del año pasado la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua ejecutaron una operación conjunta que les permitió ocupar 61 armas de guerra, cuando un vehículo que trataron de interceptar las dejó abandonadas a la altura del kilómetro 58, Cuesta del Coyol, en la Carretera Panamericana Norte. La jefa de Relaciones Públicas, comisionada mayor Vilma Reyes, refirió en ese momento que las armas ocupadas pertenecían a miembros del cártel de Sinaloa.
En esa ocasión únicamente se identificó al sospechoso Roberto Bedollo Corona, alias “El Ingeniero”, principal cabecilla de la agrupación que no fue detenido por las autoridades, pese a los allanamientos realizados en esa oportunidad.
Antecedentes
En 2008 el ruso Viktor Bout, ex agente de la KGB conocido como “El Mercader de la Muerte”, propuso que Nicaragua fuese la plataforma para el envío de un cargamento de misiles antiaéreos y lanzacohetes para las guerrillas de Colombia, FARC, ante informantes de Estados Unidos que posaban como guerrilleros.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A