La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para América Central hizo un llamado a los países de la región para que a la mayor brevedad adopten planes de acción para combatir el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y otras formas conexas de intolerancia.
También llamó a los Estados de la región a que las medidas que tomen, cuenten “con la más amplia participación” de las instituciones nacionales de derechos humanos, los medios de comunicación, las organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil, así como organismos internacionales y regionales.
El llamado a los países del istmo fue hecho con motivo de la celebración ayer del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial. Las Naciones Unidas considera que en América Latina aún persiste la discriminación racial.
“La eliminación de la discriminación es un deber de orden superior, ya que la misma es la causa principal de muchos de los problemas más apremiantes en materia de derechos humanos, a los que ninguno de los países está inmune”, señala en un reporte la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para América Central, con sede en Panamá.
Recordó a los Estados a cumplir con los compromisos asumidos en la Declaración y Programa de Acción de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, realizada en Durban, Sudáfrica, en el año 2001.
NO BASTA CON ELECCIONES
El funcionario del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Norwin Solano, manifestó que aunque en Nicaragua se han hecho algunos esfuerzos encaminados a exaltar la igualdad. Sin embargo, existe el sentimiento de discriminación racial.
“Estamos hablando de discriminación entre razas, eso no está como bien desarrollado. Sin embargo, hay que tomar en cuenta las apreciaciones que tienen las comunidades indígenas , los grupos étnicos, tanto de la Costa Atlántica como de la parte central del Pacífico del país, que no se sienten incorporados dentro de las políticas”, de los diferentes gobiernos que Nicaragua ha tenido, aseguró Solano.
A su criterio, por mucho que hayan elecciones regionales en el Caribe nicaragüense, por ejemplo, “no significa que estén logrando todas las aspiraciones de estos pueblos (…), pues están reducidos a partidos políticos en contienda”.
La participación de los grupos étnicos, expresó Solano, debe lograrse en la administración de sus propios recursos naturales y la seguridad sobre sus territorios, entre otros.
Por tanto, el funcionario del Cenidh estimó que hay un enorme reto, tanto para el Gobierno como para la sociedad en general, de incorporar a estos sectores, de tal manera que no se sientan como parte de los sectores excluidos.
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