La organización Amnistía Internacional pidió públicamente al Gobierno cubano “la revocación de las leyes que restringen la libertad de expresión, reunión y de asociación, y que liberen a todos los disidentes detenidos injustamente por las autoridades”.
Muchos gobiernos han respaldado la petición y cada día más organizaciones y personalidades del mundo se unen a los miles que ya firmaron el manifiesto “Yo acuso al gobierno cubano”, que hace las mismas demandas.
Sin embargo, en Nicaragua representantes de organizaciones de la sociedad civil han dejado “para después” la condena pública al régimen de Cuba, “pues de momento estamos ocupados en resolver otros problemas”, según dijo Violeta Granera, del Movimiento por Nicaragua.
CC SIN POSICIÓN
“Ahorita no tenemos una posición al respecto de Cuba porque no lo hemos discutido. Lo que tenemos es una posición a favor del respeto de los derechos humanos…. Creemos que la situación de cada país debe ser resuelta a lo interno, eso no quiere decir que no denunciemos y respaldemos las violaciones a los derechos humanos”, respondió Luisa Molina, de la Coordinadora Civil, que agrupa a más de 200 organismos no gubernamentales nicaragüenses.
Molina dijo que los problemas de Nicaragua son tan graves que es difícil dejarlos de lado para ocuparse de los ajenos.
Carlos Tünnermann, del Movimiento por Nicaragua (MpN), expresó que a titulo personal condena toda violación, venga de donde venga, porque los derechos humanos tienen vigencia en todo el mundo y deben ser respetados por los gobiernos de derecha e izquierda.
Anunció que el MpN podría pronunciarse ante la represión que sufren los disidentes cubanos y los familiares de los presos políticos, sobre todo las esposas de éstos organizadas como las Damas de Blanco.
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