Ernesto González Valdés LA PRENSA/ARCHIVO

Los valores, ¿cuál primero?

No pretendo dar una clase sobre valores por dos motivos: primero, no soy un experto; segundo, no alcanzaría el espacio de la columna. Escribo acerca de ellos por la importancia de los mismos en cualquier sociedad, sin diferencias entre países desarrollados o no desarrollados.

No pretendo dar una clase sobre valores por dos motivos: primero, no soy un experto; segundo, no alcanzaría el espacio de la columna.

Escribo acerca de ellos por la importancia de los mismos en cualquier sociedad, sin diferencias entre países desarrollados o no desarrollados.

Un concepto de valor, abarca contenidos y significados diferentes, desde diversas perspectivas y teorías. En sentido humanista, se entiende por valor lo que hace que una persona sea tal, sin lo cual perdería la humanidad o parte de ella.

El valor se refiere a una excelencia o a una perfección. Desde un punto de vista socioeducativo, los valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social.

¿Cambian los valores? Los valores son producto de cambios y transformaciones a lo largo de la historia. Surgen con un especial significado y cambian o desaparecen en las distintas épocas.

Por ejemplo, la virtud y la felicidad son valores, pero no podríamos enseñar a las personas del mundo actual a ser virtuosas según la concepción que tuvieron los griegos de la antigüedad.

Es precisamente, el significado social que se atribuye a los valores uno de los factores que influye para diferenciar los valores tradicionales, que son aquéllos que guiaron a la sociedad en el pasado, generalmente referidos a costumbres culturales o principios religiosos de los valores modernos, que son los que comparten las personas de la sociedad actual.

Pero, ¿qué valores debiéramos evidenciar?, ¿los espirituales? (lo bello y lo feo, lo justo y lo injusto); ¿los religiosos? (lo santo y lo profano); ¿los estéticos? (literarios, musicales, pictóricos); ¿los intelectuales? (humanísticos, científicos, técnicos), ¿los valores morales? (individuales y sociales); ¿los afectivos? (amor, sentimientos, emociones).

Indiscutiblemente la amplia gama de clasificaciones de valores nos da a pensar la complejidad de evidenciarlos en todo momento, donde posiblemente las circunstancias mismas y el entorno nos conlleven a que unos afloren más que otros, en el momento preciso, con la condición y madurez de poseerlo y estar consciente de ello.

El hecho mismo que una persona no pueda ser exactamente igual a otra, “justifica” que para una misma situación podrían evidenciarse diferentes expresiones de valor: Unos más ordenados que otros, el esfuerzo de estar a tiempo en el lugar adecuado; terminar lo que emprendemos; la necesidad de recibir dirección y ayuda en todos los aspectos de nuestras vidas; descubrir en las personas sus necesidades, con una actitud permanente de servicio; brindar ayuda de manera espontánea en los detalles más pequeños; conservar la calma en medio de nuestras ocupaciones y problemas, mostrándonos cordiales y amables con los demás; mejorar la capacidad de comunicación y de adaptación en los ambientes más diversos. ¿Cuáles priorizaría usted?

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COMENTARIOS

  1. Esteliana
    Hace 17 años

    los valores en todos los sentidos es lo que se ha perdido en nicaragua, la honestidad, la decencia, la sinceridad, la bondad, el amor, el respeto, se han perdido desde las mas altas esferas sociales de nicaragua hasta las mas pequeñas, hoy no se encuentran muchos hombres y mujeres de valores, politicos con valores menos, maestros que inculquen valores, ni padres que lo hagas, rescatemos nuestros valores Familias Nicaraguenses.

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