Alina Lorío y Alberto Mora
ESTELÍ/ NUEVA SEGOVIA
Los familiares de la joven Neylin Arelia Alvarado Zamora, muerta el pasado 12 de enero, demandaron de los diputados de la Comisión de la Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos de la Asamblea ayuda para esclarecer lo que llamaron “una muerte dudosa”.
Neylin, de 22 años y originaria del municipio de El Jícaro, Nueva Segovia, falleció a eso de las 11:00 de la noche del 12 de enero en un cuarto del hospedaje Chepita, de Estelí, donde laboraba.
Según el dictamen de la médico forense, Mirna Ortez González, emitido el 13 de enero, la causa de muerte de Alvarado fue “natural” aproximadamente a las 10:00 de la noche. De acuerdo al mismo dictamen, la joven tenía entre 10 y 12 horas de fallecida cuando se le practicó el examen.
Sin embargo, Victoria Zamora, madre de Alvarado Zamora, señaló que la forense no pudo determinar causas si “ni siquiera la revisó, ya que no había luz en el hospital, ni una ambulancia para trasladarla a Managua para practicarle una autopsia”.
Manifestó que a ella se le avisó de lo ocurrido hasta las 8:30 de la mañana del día 13 y cuando llegaron a Estelí “ya estaba preparada en el ataúd, maquillada y con vestido de novia, que no sabemos quien lo hizo”.
Zamora reclamó que al momento que a la familia le tocó reconocer el cadáver no había presencia policial y nadie ofreció explicación sobre las causas de muerte de la muchacha, quien dejó en la orfandad a un niño de tres años de edad.
Pero la Policía de Estelí sostuvo que no existen dudas sobre la causa de muerte.
El comisionado César Alvarado, jefe de Auxilio Judicial de la Policía de Estelí, informó que ese día, después de conocer del hallazgo del cadáver, movilizó al equipo de investigación criminalística para verificar si había mano criminal, cosa que no se comprobó.
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