Este año tan sólo el cuatro por ciento, es decir, cerca de 100 estudiantes, de los 2,300 que se presentaron al examen de admisión de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), logró aprobarlo.
Esta cifra es menor a la obtenida en el 2009, cuando unos 235 bachilleres, que representaban el 10.11 por ciento de 2,324 estudiantes, fueron los que lograron aprobar el examen de admisión, cuyas autoridades califican como “sencillo”.
Las mayores debilidades que presentaron los estudiantes, según el secretario general de esta casa de estudios superiores, el ingeniero Diego Muñoz, fueron en geometría y trigonometría.
Estos resultados bajos, de acuerdo con Muñoz, están asociados a la baja calidad educativa en la educación básica y media del país.
“Nosotros conjugamos todos estos esfuerzos (examen de admisión y promedio de cuarto y quinto año de secundaria) porque forman un solo componente. Los exámenes nos dan una referencia de cómo vienen los estudiantes de la secundaria, pero el promedio que traen también aporta a la selección”, detalló Muñoz.
Para este año, el Consejo Universitario de la UNI consiguió la aprobación de 1,455 cupos para los recintos de Managua y Juigalpa.
BAJA CALIDAD EDUCATIVA
La reducción en la cantidad de aprobados refleja, según Muñoz, la baja calidad que posee la educación básica y media nicaragüense por la falta de suficiente inversión económica y el alto nivel de empirismo en docentes.
“Hemos hecho comparaciones con otras universidades y coincidimos en que muchos centros de educación secundaria no llenan todos los contenidos de sus programas académicos, que es de donde basamos nuestros exámenes”, indicó Muñoz.
Además, el ingeniero Muñoz señaló que las áreas de conocimiento como geometría analítica y trigonometría no son abordadas a profundidad dentro de las aulas de clase.
“Parece que ellos (los estudiantes) se acondicionan a lo que se da en el aula de clases y no profundizan, no hacen uso de las bibliotecas o del internet”, enfatizó Muñoz.
EMPIRISMO EN SECUNDARIA
A esta falta de profundidad en la enseñanza de las matemáticas se suma el empirismo que sufre el magisterio nacional.
A pesar de los esfuerzos que hace el Ministerio de Educación (Mined) por capacitar a los profesores del área rural y urbana, Muñoz afirma que en el país se necesita un plan más “integral”.
“Los profesores, sobre todo los de español y matemáticas, son empíricos y lo que se necesita es educadores que realmente sean profesionales en esas dos áreas; en el país el empirismo anda por el 40 por ciento”, sostuvo Muñoz.
BECADOS
De los 1,455 estudiantes que ingresaron este año a la UNI, sólo alrededor de 200 dispondrán de algún tipo de beca, según comentó Muñoz.
Para este año, la partida presupuestaria destinada a la UNI es de 320 millones de córdobas, de estos, cerca de 30 millones se destinarán en becas estudiantiles.
UNI CAMBIARÁ MODELO EDUCATIVO
A partir de este año, la UNI inició el proceso de transformación del modelo educativo institucional para conseguir que la enseñanza de los jóvenes sea más “competitiva”.
“El modelo educativo institucional lo aprobamos en el 2008 y lo que pretendemos con esto es cambiar el perfil de las carreras, los planes analíticos y los planes de estudios, para pasar a un proceso de competencias”, dijo Muñoz.
Realizarán congreso
El próximo 28 de julio iniciará el III Congreso de Computación, que pretende actualizar a los participantes sobre el uso de las nuevas tecnologías; el mismo culminará el 30 de ese mismo mes. Según Jorge Prado, presidente del congreso, la actividad se realizará en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). “Queremos compartir los últimos avances sobre tecnologías de la computación, actualizaciones y sistema de seguridad”, adelantó.
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