Por Erika Gertsch Romero.- Enrique Quiñónez se arrepiente de muchas cosas en su vida. Pero la que más lo atormenta últimamente es haber participado en la elección del actual presidente del Consejo Supremo Electoral Roberto Rivas. “Me arrepiento de haber formado parte de su reelección, desgraciadamente, no hay día que me levante y no me arrepienta”, dice el diputado liberal en éste que parece ser su “mea culpa”.
Quiñónez es actualmente diputado de la Bancada Democrática Nicaragüense, pero aún dice cargar con el peso de su conciencia tras errores cometidos cuando era jefe de la bancada del Partido Liberal Constitucionalista (PLC). Sin embargo sus fallas, asegura, tienen nombres y apellidos: Arnoldo Alemán y Miguel Obando y Bravo y un beneficiario: Roberto Rivas.
Según el diputado, esta decisión le ha hecho mucho daño a los liberales y a todos los partidos “que decimos ser oposición”. Sobre todo, después de las denuncias de fraude en las elecciones municipales de noviembre de 2008 y los atrasos e irregularidades en la emisión de cédulas de identidad.
¿Qué lo impulsó a retar a los miembros de su bancada a que firmen una carta renuncia como legisladores si votan a favor de la reelección del presidente del poder electoral Roberto Rivas y de los otros magistrados?
En primer lugar debo reconocer que muchas veces me dejé llevar, no por la inteligencia, sino por intereses partidarios, y estoy arrepentido. En el seno del Partido Liberal, del cual fui parte hasta hace algunos años, se tomaron muchas decisiones que no fueron correctas y que nos hizo daño a nosotros mismos como partido.
Desgraciadamente la política es como la vida, sólo con los golpes se aprende, ojalá uno pudiera madurar con carburo como los mangos de Rivas, pero es con las decepciones, las equivocaciones y los reclamos.
Yo tomé la decisión personal de retar a mis compañeros de la bancada democrática porque no quiero que se repita el error que cometí y cometimos todos los liberales al votar en el parlamento a favor de la reelección de Roberto Rivas como magistrado en el 2005. Esta decisión nos ha hecho a todos daño, ya vez el robo de las elecciones municipales del 2008, me arrepiento de haber formado parte de su reelección, desgraciadamente no hay día que me levante y no me arrepienta.
¿Por qué decidió apoyar a la reelección de Rivas en ese entonces, quién estaba interesado?
La situación de Roberto Rivas se da cuando yo fui Jefe de la bancada del PLC. Habíamos decidido cambiar a todos los magistrados y así fue, pero en ese momento me pidió Arnoldo Alemán que dejáramos a Roberto Rivas, tres veces me lo pidió en su casa. Desayunamos con Roberto Rivas y éste se comprometió a no volver a ser electo para presidente del poder electoral al finalizar su período en el 2010.
Era una petición de Arnoldo Alemán, pero el origen del favor era el Cardenal Miguel Obando y Bravo y es la fecha y me arrepiento de no haber seguido mi propia percepción, no haber pensado ¿qué podía suceder en Nicaragua con este señor al mando del Consejo Supremo Electoral?
¿Es la peor decisión política que ha tomado?
Ésta es una de las peores decisiones políticas que he tomado. El otro error fue haber atacado a Eduardo Montealegre con quien ahora me honra su amistad, estar con él como liberal y creo que fue una grave decisión la que cometimos como partido, como bancada, en su momento, de atacar a Eduardo por el caso de los Certificados Negociables de Inversión (Ceni). Ahora soy muy cuidadoso cuando de repente miro el entusiasmo de querer excluir a la Bancada de Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).
¿Deme una razón de por qué no se debería excluir a ALN?
Hay que sumar votos y no hay que restar, porque si se excluye a los de ALN en los próximos dos años los tales opositores que somos nosotros, no tenemos ninguna posibilidad en la Asamblea Nacional para ninguna iniciativa de ley, no vamos a contar ni con los 47, menos con 56 votos pero ni siquiera para aprobar leyes ordinarias. Aquí de lo que se trata es de fortalecernos, sumarnos y no de dejarnos llevar por el momento, como me ha pasado, arrepentimiento por haber visto de meterle contra el otro partido. ¿Quién fue el primero que dijo que iban a quitarle a Eduardo Montealegre el partido? Fue Arnoldo Alemán. El Frente se aprovecha de nuestra situación de desunión.
Yo ahora hago un mea culpa y digo me arrepiento por lo que he hecho por la famosa disciplina partidaria, por dejarme llevar y ahora voy hacer más cauteloso. Yo cometí muchos errores, por disciplina partidaria con Arnoldo Alemán.
Sin embargo los PLC desconfían de las intenciones que representa ALN en el parlamento. El caso más reciente fue lo que sucedió con la amnistía condicionada para Arnoldo Alemán y Eduardo Montealegre.
Lo que ALN dijo fue que, conociendo lo que es (Arnoldo) Alemán, si los vamos a salvar y vamos a pagar un costo político por todo lo que dicen de él, que nos pongamos de acuerdo en la elección de los magistrados, de los contralores. Entonces Arnoldo Alemán ha dicho ¡esto es un chantaje!
ALN es partido político, es la segunda fuerza que está registrada, tiene casilla nos guste o no nos guste y tienen derecho de tener representación y proponer a alguien en el poder electoral. Pero Alemán quiere seguir teniendo mayoría en estos poderes del Estado y en cualquier momento seguir pactando o haciendo acuerdo con el FSLN.
¿Pero el PLC le acusa de estar ligado al partido de gobierno y también se dice que ha tenido reuniones secretas con varios de los líderes, es verdad esto?
Llevo varias reuniones con ALN, PLC, el Partido Liberal Independiente, y en esas reuniones siempre está presente Monseñor Mata, él es testigo. En esas reuniones yo he tratado de que se ponga en el tapete la elección de esos magistrados y Arnoldo Alemán siempre ha esquivado el bulto y como yo en los personal lo conozco, y no le creo nada, pero escúcheme, NA-DA, yo no tengo ningún mandato de nadie para que a mí me obliguen a votar por los candidatos de Arnoldo Alemán. Yo quiero votar por las personas más honestas, que es lo que quiere el pueblo de Nicaragua, personas que nos garanticen la tranquilidad.
¿Pero usted está interesado por votar por los candidatos del FSLN sí o no?
Yo no he negociado nada con el Frente Sandinista, quiero dejar esto claro aquí en esta entrevista.
A mí no me interesa el Frente Sandinista y no voy a votar por esos magistrados sinvergüenzas del Frente Sandinista, lo que yo he dicho es que es necesario que nos sentemos todas las fuerzas políticas del país, para elegir a las mejores personas, para luego decirle al FSLN señores aquí están nuestros candidatos, pongan los suyos. Eso es.
Ese cuento del Frente Sandinista usted se lo debería preguntar a Arnoldo Alemán quien ya confirmó que nombró comisiones para negociar con el Frente Sandinista, yo no he negociado nada, yo voy a votar por los hombres y no por partidos.
Hay diputados que no estamos dispuestos a cometer más errores, queremos evitar que el pueblo nos reclame. Y una cosa muy importante el pacto no se hace en la Asamblea Nacional sino en estas instituciones donde los funcionarios llegan y reciben un llamado de Arnoldo Alemán o de Daniel Ortega y pactan, y lo que el pueblo de Nicaragua quiere es elección libre. ¿Por qué no nos reunimos con la sociedad civil?
La disposición de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), para la realización de un Metrocentro III, es rechazada por miembros del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) ¿considera usted que esto llegará al final a concretarse?
Estas organizaciones civiles llevan pidiendo Metrocentro III desde hace días, pero ahí lo que hay es una soberana hipocresía. Arnoldo Alemán va a escoger a las personas que le garanticen libertad a él, e ir oxigenándose y pactando con el FSLN.
Aquel cuento de uyuyuy que Quiñónez va con el Frente es una real hipocresía, aquí lo que hay que dejar claro es que ninguno de los sinvergüenzas de los actuales magistrados se reelijan. Eso es lo que quiere Ortega. Para poder conformar o elegir a los 35 funcionarios se necesitan 56 votos, primero díganme ¿cuánto es la proporción y quiénes son los que van a ir a esos cargos? y cuando usted me dé los nombres le voy a decir si cuentan o no cuentan con mi voto. Porque yo no voy a escoger personas que el día de mañana van amarrarse y va a seguir el mismo juego del FSLN que al final no van a sabernos representar.
Pero le digo, merece más la sociedad civil tener representantes en los poderes del estado que los partidos políticos, pues no hemos sabido defender dignamente al país y de una ofensiva que golpee la dictadura, pero ni nosotros mismos desde las diferentes fuerzas políticas nos ponemos de acuerdo.
¿Pero quién le garantiza que ALN va a respaldar a los liberales en momentos cruciales, cuando existe la desconfianza de la verdadera ideología política que representa?
Sólo porque no apoyó la amnistía de Arnoldo Alemán se piensa así en estos momentos. Entonces ¿quiere decir que este país está con el FSLN, porque la sociedad civil está en contra? Yo fui presidente de la Comisión de defensa y gobernación de derechos humanos cuando hice el periplo de consulta para esa amnistía y esas iniciativas fueron metidas también por mi persona.
Entonces todos están con el FSLN no sólo ALN por estar en contra de la amnistía. Aquí los únicos que no estamos en contra, somos los que creemos que debemos darle una solución a esto, y yo estoy, independientemente de lo que piensen, de acuerdo de esa absolución de amnistía a Arnoldo y a Eduardo Montealegre.
¿Y por qué está de acuerdo, si según usted Arnoldo Alemán ha hecho mucho daño al partido y al país?
Casualmente porque va a seguirlo haciendo, sino se le quita ese chantaje del Frente Sandinista lo va a seguir haciendo. El FSLN no va a ceder tan fácilmente; una es la amnistía y otra es el poder judicial, y de ahí emana todo.
Diputado, insisto, ¿por qué si me dijo antes que se arrepentía de muchas decisiones políticas que tomó por lealtad al partido ya que Arnoldo Alemán no ha sabido llevar por un buen camino el país, usted resulta que le facilita el camino con una amnistía?
El Frente Sandinista va hacer lo que tenga que hacer porque nosotros no tenemos una estrategia definida y en este sentido cuando hay un poder judicial que está siendo manipulado, que no le permite a ningún opositor que tenga el debido proceso judicial, lógicamente yo tengo que ser consecuente, no porque a mí me han perjudicado, al otro también lo van a perjudicar.
Montealegre es el otro a quien se refiere. ¿Entonces su apoyo a esta amnistía es por Eduardo Montealegre?
No, por los dos, no soy quien para juzgar a las personas. En lo personal no creo en el poder judicial de este país y mientras yo no crea, y como sé que no va haber justicia, entonces por los dos. La amnistía es una estrategia, una solución a quitar esa presión política, por eso hay que hacerlo.
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