Por Anneta Rayo Ruiz
Cuando atravesamos las calles corremos el riesgo de sufrir un accidente o lastimarnos, es por eso que debemos fijarnos bien. Aquí te dejamos algunos consejitos:
¿Cómo cruzar una calle?:
Lo primero que debés hacer es ubicarte a salvo (en la cuneta) y mirar a ambos lados de la vía (a la derecha y a la izquierda).
En algunas calles, los carros sólo pueden transitar en un sentido; éstas son fáciles de cruzar, las más difíciles son cuando los autos transitan en ambos sentidos.
Si vas a cruzarte donde no existe vía peatonal, semáforos, ni policías de tránsito, tené en cuenta lo siguiente:
Ubicate en la acera.
Mirá para ambos lados y verificá que no se aproximen vehículos.
Cuando esté totalmente despejado, cruzá rápido.
Nunca pasés cuando mirés que un vehículo se acerca.
Respetá las señales de tránsito.
El semáforo:
El semáforo tiene tres luces de colores: rojo, amarillo y verde.
Rojo: advierte a los vehículos que se deben detener, para dar paso a los otros carros y a los peatones.
Amarillo: precaución.
Verde: autoriza a los carros a continuar.
Si regresan solos de la escuela:
Si estudiás cerca de la casa y debés volver caminando sin la compañía de un adulto, tené en cuenta las siguientes medidas de precaución.
•Aprendete el trayecto de la escuela a la casa, los cruces de las calles, los semáforos, las vías de dos sentidos y tené cuidado con los carros estacionados que pueden bloquear la visión al atravesarla.
•En tu agenda escolar o cuaderno guardá una lista con los teléfonos y direcciones de familiares y amigos, en caso de que suceda algo.
•No hablés con desconocidos ni recibás dulces
