La violencia intrafamiliar sigue siendo una de las principales causas de preocupación para las autoridades de la Policía Nacional. La directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, confirmó que el año pasado las mujeres muertas por violencia intrafamiliar pasaron de 20 a 35 casos.
En el informe que ayer rindió la Directora de la Policía ante el presidente Daniel Ortega, tras concluir la XIX reunión de mandos policiales, incluyó la prevención de estos casos entre las prioridades de la institución durante el presente año.
En total la Policía recepcionó 31 mil 662 denuncias, de las cuales en 9,126 constituyeron delitos, lo que representó un 15 por ciento.
El tema de la violencia contra las mujeres aparece entre las preocupaciones de los diferentes organismos nacionales e internacionales que presentaron un informe ante el consejo de las Naciones Unidas, con el Examen Periódico Universal (EPU), realizado en Ginebra el pasado 8 de febrero.
En cuanto al tema de la seguridad ciudadana en general, Granera consideró como un logro obtenido el año pasado que esa institución frenó la aceleración delictiva, pero reconoció que el delito aumentó en un 6.5 por ciento en todo el país. Igualmente destacó que en el caso de los delitos considerados violentos casi mantuvo el mismo porcentaje al pasar de un 8.2 por ciento al 8.4 por ciento y que el país mantiene una misma tasa de homicidio de 13 por cada 100 mil habitantes. El país registró al final 540 homicidios según dijo, muy por debajo a las cifras centroamericanas.
BANDAS DESARTICULADAS
Mientras, mejoró el esclarecimiento de casos con un 54.6 por ciento. Y en el campo desarticularon 50 agrupaciones delictivas y seis con las características de bandas delictivas. En cuanto a la lucha del crimen organizado destacó la desarticulación de la logística y base social contra el crimen organizado. En 2009 realizaron 2,329 operaciones, ocuparon cuatro toneladas de cocaína, cinco kilos de heroína, entre otros.
MANDOS ANALIZAN SITUACIÓN DE SEGURIDAD
En lo que se ha calificado una encerrona, los principales mandos policiales —que ahora son menos que en años anteriores, al pasar de 600 a 300 que únicamente asisten a este encuentro—, analizaron los principales problemas de seguridad y definieron sus prioridades.
“Es una reunión en la que asumimos compromisos; nos comprometemos con el pueblo de Nicaragua, nos comprometemos con el Presidente de la República, nos comprometemos con los policías a hacer una serie de trabajos y también es la reunión en la que se le rinde honores a los compañeros y compañeras policías que cayeron en el cumplimiento del deber en el año inmediato anterior”, explicó Granera. En 2009 siete policías perdieron la vida en cumplimiento del deber, a quienes le hicieron un reconocimiento a lo interno.
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