Nunca hemos acertado respecto a las proyecciones de los nicas en su camino hacia las Grandes Ligas. A menudo ciframos las esperanzas en un jugador como el de mejores posibilidades hacia las Mayores, y al que menos se le ha seguido, termina dando el gran salto, mientras el de supuestas mejores opciones, se convierte en una frustración más.
Con la excepción de Denis Martínez, quien además de abrir el camino hacia las Grandes Ligas, registró un proceso de desarrollo muy constante y siempre en ascenso, los demás nicas que han firmado para el big show, o se han estancado, o han dado un salto de gran magnitud como el de Everth Cabrera, quien brincó de Clase A, hasta las Ligas Mayores.
En una ocasión, teníamos la mirada puesta en Juan Muñoz como un seguro big leaguer y quien nos sorprendió fue Vicente Padilla, quien al igual que Cabrera, no jugó en AA. Después miramos hacia William Juárez y quien dio el salto fue Oswaldo Mairena. Más tarde pensamos en Julio Raudez, pero fue Devern Hansack quien nos hizo una mueca.
Cuando Wilton López pasó a San Diego y fue invitado a las prácticas del equipo grande, el que incluso lo llevó a una gira de fogueo por China, la atención giró sobre este leonés, pero inesperadamente fue separado del conjunto. Y mientras eso pasaba, Cabrera se convertía en Grandes Ligas ante la sorpresa de todos.
¿Qué pasará ahora? No sabemos, pero Juan Carlos Ramírez es siempre una de las más fuertes esperanzas, entre los aproximadamente 30 nicas que aún persisten en el beisbol profesional. Dueño de un material extraordinario, el nica llamó la atención de los Filis y ha sido instalado entre sus mejores prospectos.
Se presume que Ramírez podría iniciar en Doble A y quizá terminar en la frontera de las Grandes Ligas. Ésos son los cálculos. De igual modo, hay que estar atentos a la recuperación de Douglas Argüello, talentoso zurdo, cuya seguidilla de lesiones ha detenido su ascenso. Hay que chequear además a los hermanos Wilber y Jorge Bucardo.
Los demás son muchachos que apenas van a comenzar su proceso de construcción, pero por lo que ha ocurrido en el pasado, no hay que descuidarlos. Quizá de ahí salga el duodécimo nica hacia las Mayores.
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