KABUL/AFP
Miles de soldados de las fuerzas internacionales, con las estadounidenses en cabeza, lanzaron este sábado, junto con 2.500 combatientes afganos, la operación Mushtarak («Juntos»), la gran ofensiva anunciada contra uno de los últimos bastiones talibanes del sur de Afganistán, indicó un responsable de la OTAN.
La ofensiva alrededor de Marjah, en una de las principales zonas productoras de opio de la provincia de Helmand, es la primera fase de una importante operación, que puede durar semanas, para restablecer el control del gobierno afgano en la región.
«Las informaciones de que la ofensiva ha empezado no son falsas», afirmó el responsable de la OTAN, que deseó mantener el anonimato.
Los responsables afganos y de la OTAN declinaban precisar el número de soldados implicados en Marjah, pero según la web de la BBC, serían unos 15.000, incluidos 2.500 soldados afganos.
La OTAN indicó que el asalto lo debían dar los Marines norteamericanos con las fuerzas británicas y afganas. Según la BBC, también participaban unidades danesas y estonias.
Los insurgentes, aliados de Al Qaida, han enviado refuerzos estas últimas semanas y han sembrado la zona de artefactos explosivos artesanales (IED), considerados la principal amenaza para los atacantes. La mayor parte de las bajas de la coalición han sido provocadas por estos IED, que han dejado más víctimas aún entre la población.
Las estimaciones sobre el número de combatientes talibanes parapetados en la ciudad y alrededores varía entre 400 y un millar, dispuestos a dar la batalla y a recurrir a los ataques suicidas.
Más de mil habitantes de Marjah, de los 80 mil que tiene la ciudad, la abandonaron antes de que empezara la ofensiva. Estos últimos días, insurgentes que entraron en la ciudad impidieron la huida de numerosas personas.
Helicópteros de la OTAN arrojaron octavillas en la ciudad y alrededores, donde residen unas 125.000 personas, para advertir a la población de que no salga de casa una vez empezada la ofensiva.
La radio difundía mensajes advirtiendo a la población de que la ofensiva de las fuerzas norteamericanas y afganas tiene como objetivo limpiar la zona de insurgentes y de que no se lastimará a los civiles.
BUSCAN CONTROLAR ZONA
Según las fuerzas norteamericanas, la ofensiva será la más importante contra las fuerzas talibanes desde que el presidente norteamericano Barack Obama anunció una nueva estrategia de las tropas norteamericanas en Afganistán, y una de las principales desde el principio de la intervención norteamericana en el país, en 2001.
Mushtarak ha tenido precedentes el año pasado, operaciones similares más al sur en el valle del río Helmand, sobre todo las operaciones «Mandíbula de panteras» de los británicos y «Puñal» de los Marines norteamericanos, ambos con permiso para dar caza a los insurgentes de la zona.
En teoría, la ofensiva Mushtarak está destinada, una vez vencidos los talibanes, a permitir que el Gobierno central asiente su autoridad en una región que se ha convertido en la zona de producción más importante de opio en el mundo.
Talibanes y narcotraficantes actúan al alimón desde hace años.Un millar de policías afganos estarían listos para seguir a los soldados e instalar puestos policiales, reemplazar la justicia expeditiva de los talibanes y reabrir servicios públicos como escuelas y hospitales.
La producción afgana de opio y heroína está estimada en cerca de 3.000 millones de dólares anuales y constituye la principal fuente de financiación de los talibanes, que controlan también las vías de salida de la droga del país y las de entrada para su armamento y combatientes.