David Rodríguez
Después de un gran, pero gran “oso” lo primero que viene a tu mente es estar encerrado en tu cuarto, no contestar el teléfono y que la Tierra te trague… ¿Verdad?
Este es el caso de un grupo de chavalos que sin pelos en la lengua hablaron con el “suple” sobre la peor vergüenza de sus vidas frente a su media naranja.
Ojo, tomá nota de estas historias para que a vos no te pase lo mismo… Lol.
Recuerdo que estaba en sexto grado e iba caminando y conversando con el chico que me gustabA, en eso me caí en las escaleras. Fue horrible, nunca más le hablé. Otra día estaba comiendo con un chico y boté la bebida sobre la comida y lo que me quedó no me lo comí por pena… ¡Love u Karl!
Celeste Castillo, 16 años, CCA.

Lo peor que me pasó, es que mis amigos me encontraran con mi novia en una situación muy…
Dennis
Mairena,
21 años, IES.

Casi muero, pero de pena ajena, cuando mi pretendiente se vomitó de los nervios en plena cita. La verdad fue asqueroso.
Beatriz Ramírez, 20 años, Univalle.
Una vez le dije el nombre de mi mejor amigo a mi novio y además de la pena, él se puso muy celoso.
Alexandra Membreño, 19 años, UCA.
Me dio mucha vergüenza preguntar quién de los dos llevaría los preservativos, durante nuestra primera relación sexual.
Michael Muñoz, 18 años, Modesto Armijo.

Después de comer, mi aliento me jugó una mala pasada y quedé en vergüenza. No podía ni hablarle, porque la mataba.
Rommel Mendieta, 20 años, UAM.

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