Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
Un nicaragüense, su esposa y tres de sus hijos fallecieron esta mañana al este de San José, en un incidente que enluta a todo un barrio. La versión más fuerte es que la mujer de nacionalidad costarricense, los habría envenenado y luego incendió la casa donde vivían, quien posteriormente falleció al ser trasladada por la Cruz Roja a un centro médico.
Los protagonistas de esta tragedia son el nicaragüense Yamil Hernández López, su mujer Melina Montero Navarro (tica) y los hijos de ambos: María de los Ángeles, de 5 años, María Celeste, de 3 y Sebastián, de 8 meses de nacido.
Todos vivían en una casa de dos pisos ubicada en Urbanización Kurú, en Purral de Goicoechea, al noreste de San José.
El Cuerpo de Bomberos recibió una alerta de incendio a las 5:43 de la mañana en la mencionada vivienda.
Al ingresar por la fuerza luego de aplacar el incendio, encontraron en el primer piso, en la sala de la casa cuatro focos de incendio, parecidos a fogatas y en el sitio estaban muertas las dos niñas.
Cuándo los bomberos subieron al segundo piso, encontraron muerto al nicaragüense en su cama y también al niño de ocho meses que estaba a su lado en un coche.
La mujer estaba en otro cuarto de la casa, sola y agonizando. Falleció después cuando era trasladada por la Cruz Roja a un centro médico.
Aunque todo lo relacionado a este incidente lo investigan el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y el Instituto Nacional de Seguros (INS), incluido el Cuerpo de Bomberos; las autoridades presumen que la mujer habría envenenado a su pareja y a sus tres hijos, y luego incendió la casa aparentemente con diesel.
Esta hipótesis crece porque ninguna autoridad halló indicios que alguna persona fuera del hogar haya entrado a la vivienda y porque la mujer, agredía constantemente a su marido.
“Se veía que ella agredía al esposo. Él era serio, callado y muy entregado a la familia. Ella era de carácter fuerte”, explicó una de sus vecinas, Ileana Mejía.
Los bomberos al entrar a la vivienda vieron que los niños tenían espumas en sus bocas y algodón en los orificios de la nariz. Aparentemente la mujer los habría intoxicado y también al nicaragüense.
Los niños estaban con olor a químicos aún no identificados y en la casa había rastros de sustancias aceitosas que serán analizadas por las autoridades.
El OIJ sospecha que el nicaragüense y los niños tenían entre dos y cuatro horas de muertos, al momento del hallazgo.
Según la Policía de Goicochea, el año pasado oficiales de ésta delegación atenderon en este hogar un problema de violencia doméstica.
Los cuerpos de las cinco personas fueron trasladadas a la Morgue Judicial con la finalidad de determinar las verdaderas causas de sus muertes.