El alcoholismo, drogas y la pobreza son los factores principales por los que muchos pacientes con VIH-Sida abandonan su tratamiento antirretroviral.
Así lo indicó Arelys Cano, presidenta de la Asociación Nicaragüense de VIH/Sida (Asonvihsida), quien aseguró que en dicha organización están preocupados porque el abandono del tratamiento significa una desmejoría en la calidad de vida de los pacientes.
“Muchos de ellos (los pacientes) al no tener un trabajo, al no tener un ingreso para mandar a los hijos a la escuela, para buscar la comida y poder tomarse el medicamento, mejor deciden abandonar el tratamiento”, explicó.
Cano recalcó que es necesario crear las condiciones de rehabilitación para las personas con VIH-Sida que tienen problemas de adicción, de lo contrario el tratamiento tendría un efecto negativo en ellas.
“Si nosotros le metemos a la gente medicamentos y lo están tomando con alcohol o están usando drogas, les estamos inyectando una bomba de tiempo y lo que va a pasar es que esta persona se va a morir rápido, no va a tener una mejor calidad de vida y estaríamos desperdiciando el medicamento”, aseguró.
- Arelys Cano, presidenta de Asonvihsida , dijo que durante el 2009 alrededor de 52 personas murieron a causa del VIH -Sida en Nicaragua. Muchas de ellas estaban recibiendo el tratamiento antirretroviral.
Los grupos de riesgo continúan siendo los jóvenes, los adolescentes y también las amas de casa.
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FALTAN CENTROS ESPECIALIZADOS
Uno de los problemas principales a la hora de atender las adicciones en pacientes con VIH-Sida es que en los centros de rehabilitación aún hay discriminación hacia las personas que conviven con el virus.
“Aquí tenemos centros de rehabilitación que tratan el alcoholismo y las drogas. El problema es que estos centros no aceptan personas con VIH. Las veces que lo hemos hecho ha sido por conecte. Hay otros que no aceptan que ellos tengan su tratamiento en el centro de rehabilitación”, denunció Cano.
Es por eso que la presidenta de Asonvihsida señaló que es urgente la creación de centros directos de rehabilitación para las personas con VIH.
De lo contrario, habría una mayor inversión en tratamiento, pero no habría beneficios porque los pacientes recibirían su tratamiento pero se morirían por los problemas de alcohol, o incluso por depresión.
“Necesitan hacerse estrategias, que se trate el factor social que limita a las personas a tener una mejor calidad de vida y que después se administre el tratamiento. Pero esto también depende de tener las condiciones y la infraestructura, porque si nosotros no tenemos los hogares o los centros de rehabilitación, no vamos a poder hacerle frente a la epidemia”, aseguró.
MEDICAMENTOS Y FONDOS ESTÁN ASEGURADOS
En cuanto al costo de los medicamentos, Arelys Cano aseguró que se hacen inversiones bastante altas, pues la compra de cada esquema (tratamientos) oscila entre 80 y 120 dólares los más económicos, aunque hay otros que superan los 900 dólares por persona.
Sin embargo, y a pesar de su elevado costo, no han enfrentado desabastecimiento de medicamentos y hasta el momento tienen una buena cobertura de tratamiento antirretroviral, que se ha conseguido con el apoyo del Fondo Mundial.
Además ya cuentan con un financiamiento de 22 millones de dólares para hacerle frente a la epidemia por los próximos dos años.
“Tenemos aprobado para los primeros dos años 22 millones de dólares, con los que va a hacerse un trabajo para el acceso a tratamientos, el acceso a los exámenes, las pruebas de VIH y para prevención y educación de la población”, indicó.
Por otro lado, los jóvenes y adolescentes continúan siendo el blanco principal de la epidemia.
Es por eso que Asonvihsida considera necesario la implementación de estrategias de educación sexual e información, tanto en las escuelas como a nivel general, además que los padres de familia deben asumir su responsabilidad, pues consideran que no se ha abordado adecuadamente el tema de prevención del VIH desde los hogares.
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