TEHERÁN
Irán envió ayer miércoles, por vez primera, animales vivos al espacio, en ocasión del 31 aniversario de la revolución islámica, reafirmando sus ambiciones tecnológicas y espaciales, causando la reacción inmediata de la Casa Blanca que calificó el hecho como una “provocación”.
“Irán ensayó con éxito el cohete espacial Kavoshgar-3, de fabricación local, que transportaba una cápsula experimental” con “animales vivos”, indicó la televisión estatal iraní.
La televisión mostró imágenes, antes del lanzamiento del interior de esa “cápsula”, en la que había animales, entre ellos una rata, tortugas y gusanos.
Las autoridades iraníes no dieron detalles sobre el Kavoshgar-3 pero, según las imágenes transmitidas por la televisión, se trata de un cohete de tamaño reducido lanzado desde una plataforma móvil.
La Casa Blanca calificó de “provocación” el lanzamiento del Kavoshgar-3 iraní, del que algunos observadores dijeron que podría servir para disparar misiles y satélites.
“Un lanzamiento como éste es evidentemente una provocación”, declaró el portavoz del Gobierno estadounidense, Bill Burton.
Ahmadinejad afirmó que el envío de animales al espacio es una primera etapa. “Nuestros científicos irán al espacio para hacer observaciones”, agregó.
INTERCAMBIO DE URANIO
El Presidente iraní confirmó también ayer que su país mantiene abierta la opción del intercambio de uranio, aunque siempre y cuando converjan una serie de condiciones, entre ellas que se haga en territorio iraní.
También dijo que Irán ofrecerá a Estados Unidos un intercambio de presos para liberar a los tres ciudadanos estadounidenses detenidos desde el pasado julio por supuestamente entrar de forma ilegal en el país. “Debemos decir que si actuáis de forma honesta, cooperaremos con vosotros. Hemos insistido en que el intercambio de uranio enriquecido al 20 por ciento debe hacerse en Irán, y ellos han aceptado”.
“No estamos interesados en un intercambio”, dijo a periodistas el portavoz del departamento de Estado, Philip Crowley, quien sostuvo que no hay realmente una equivalencia entre los iraníes detenidos por tráfico de armas y los senderistas que cruzaban una frontera sin delimitar.
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