Edición Digital
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) manifestó hoy su preocupación por la situación de niños y niñas en Haití, muchos de los cuales han quedado separados de sus familias o cuidadores, lo que los expone aún más a desnutrición, enfermedades, trata, explotación sexual y la posibilidad de sufrir traumas emocionales.
Es por ello que Unicef, en conjunto con sus asociados, entre ellos el Gobierno de Haití, la Cruz Roja y Save the Children, están estableciendo espacios seguros para los niños y las niñas, y ha comenzado ya el proceso de inscripción de los niños y niñas no acompañados, informó la agencia de Naciones Unidas en un comunicado esta mañana, citando a su directora Ejecutiva, Ann M. Veneman.
Unicef y sus asociados proporcionan también alimentos y suministros a los huérfanos de Puerto Príncipe.
“Se harán todos los esfuerzos posibles para reunir a los niños y niñas con sus familias. Solamente cuando esto sea imposible, y después de que se haya llevado a cabo un proceso apropiado de identificación, las autoridades competentes analizarán alternativas permanentes como la adopción. Antes de que se produjera el terremoto ya se habían llevado a cabo tareas de identificación para la adopción internacional de algunos niños y niñas de Haití. Cuando éste sea el caso, están claros los beneficios de acelerar el viaje a sus nuevos hogares”, dijo Veneman.