CORRESPONSAL/ MADRIZ
Una menor de 12 años, originaria de San Juan del Río Coco, Madriz, y quien había sido presuntamente violada el año pasado en la zona de El Jícaro, en Nueva Segovia, dio a luz el pasado lunes a una niña en el Hospital Juan Antonio Brenes Palacios, de Somoto.
Los médicos tuvieron que someterla a una cesárea para evitar complicaciones durante el parto, debido a que su embarazo era precoz y sus órganos reproductores no están bien desarrollados.
Adilia Medina Narbona, coordinadora del Colectivo de Mujeres ITZA, de Somoto, manifestó que visitaron a la menor para conocer su situación y darle el apoyo necesario.
“Estamos brindando atención sicológica, tanto a ella como a su madre para que enfrenten esta dura realidad”, dijo.
ABUSADA POR CUÑADO
Según Medina, ITZA conoció que el hombre que abusó de esta niña era el novio de la hermana mayor, quien tiene 15 años y huyó de su casa para irse con el supuesto abusador. El sujeto no ha sido acusado por la madre de la menor.
Al parecer, la Policía de El Jícaro conoció del caso, pero no ha hecho nada por capturar al violador y más bien cerró el expediente porque supuestamente la madre de la víctima no ha puesto la denuncia ante esa institución, dijo Medina Narbona.
“Nosotros nos hemos propuesto darle seguimiento al caso para que se abra el proceso judicial, a fin de que se aplique la justicia a favor de la víctima”, reiteró Medina Narbona.
ESTABLE, PERO…
La menor se encuentra estable de salud, aunque al parecer rechaza el nacimiento de su hija, nacida producto de una violación y ha externado su intención de darla en adopción, señaló Medina Narbona, quien aseguró haber conversado con la mamá de la adolescente, la que manifestó estar dispuesta a cuidar tanto a su hija como a su nieta.
El organismo ITZA está consiguiendo ropa para la bebé y algunos artículos para la menor que dio a luz, debido a que proceden de una familia muy pobre.
También le brinda ayuda sicológica y legal para que el caso no quede en la impunidad, dijo Adilia Medina Narbona.
Según estadísticas policiales, en la zona Norte han proliferado delitos sexuales como el incesto y el abuso a menores que salen embarazadas y sus madres ocultan los casos.
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