El Secretario Ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, aseguró ayer que no está interesado en el cargo de Procurador para la Defensa de Derechos Humanos, a cuyo titular se le venció el período para el cual fue electo, el pasado 10 de diciembre.
Además, Carmona sostuvo que tampoco ha realizado cabildeos a su favor para obtener este cargo, pues no ha recibido ninguna propuesta sobre el particular.
Aunque aclaró que conoció que fue la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham) que lo propuso recientemente como posible candidato como titular de la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos.
No obstante indicó que, al igual que en los diferentes puestos públicos, debe haber un consenso en los nombramientos de los funcionarios, entre ellos el Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, y que no dependan de un partido político.
“En lo personal no estoy interesado en la Procuraduría de Derechos Humanos. Lo que sí me gustaría ver es un Procurador que trabaje por Nicaragua, que tenga la independencia, que tenga esa imparcialidad, en ese sentido creo que los nicaragüenses ganaríamos al tener un Procurador que no dependa de los partidos políticos”, expresó Carmona.
El secretario ejecutivo de la CPDH recordó que en un primer momento ese organismo realizó un perfil de cómo debería ser un funcionario judicial y que a su criterio bien puede aplicarse a todos los funcionarios públicos que sean elegidos.
Mencionó que en estos nombramientos debe ser considerada la trayectoria que el candidato a un puesto público tiene en el campo profesional. Además que sea honesto e imparcial.
Carmona también planteó que, al momento de una selección de un funcionario público, deben ser tomados en cuenta los criterios de los distintos sectores de la sociedad civil, empresa privada y gremios, y no sólo escuchar a los partidos políticos.
“Porque es importante que los funcionarios respondan a la Constitución Política y no a intereses de partidos o a intereses personales”, reiteró.
A criterio del activista de derechos humanos, será difícil que los partidos políticos se desprendan de las cuotas de poder en este tipo de nombramientos.
El pasado 10 de diciembre a Omar Cabezas y Adolfo Jarquín se les venció, por ley, el periodo para el cual fueron electos como Procurador y Subprocurador para la Defensa de los Derechos Humanos, respectivamente.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A