La laguna de Xiloá se ha convertido en el lavandero y bañador público de todas las personas que mantienen tomadas las tierras aledañas a la misma, según constató LA PRENSA en un recorrido por la zona ayer.
“¿Qué quiere que hagamos, si no nos llega agua (a las casas)?”, respondió una señora cuando se le consultó.
Un comerciante del Centro Turístico Xiloá, quien pidió no ser identificado por temor a represalias, explicó que todas las mañanas las orillas de la laguna se llenan de mujeres que llegan a lavar ropa y hasta tienen tendederos improvisados, afectando la afluencia de turistas.
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Unas 70 familias mantienen tomadas —desde noviembre pasado— las tierras ubicadas en el lugar conocido como “Bosque de Xiloá”, en las cercanías de la laguna del mismo nombre, en el departamento de Managua.
El dueño de uno de los bares de la zona agregó que, con la llegada de los tomatierras, se incrementó la delincuencia en la laguna de Xiloá, donde es imposible que los visitantes lleguen a pasar un momento agradable.
Aunque el líder los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) de Xiloá, César Rodríguez, lo niega rotundamente, son muchas las personas que aseguran que son esos órganos del Gobierno los que promueven la toma de tierras en este lugar.
Rodríguez dice enfáticamente que esto es falso y manifestó que podría presentar demandas en contra de las personas que afirmen que son los CPC los que promueven las tomas de tierras en el “Bosque de Xiloá”.
Isidro Guzmán y Carmen González, pobladores de la zona, denunciaron que otro problema con los tomatierras de Xiloá es que éstos ya tienen viviendas en otros lugares y sólo se toman los terrenos para luego negociarlos.
Dichas personas están deforestando el “Bosque de Xiloá”, inclusive en tierras próximas a la laguna del mismo nombre, indicaron los denunciantes.
González señaló también que con las tierras tomadas se da una verdadera “piñata”, porque los tomatierras luego venden los lotes de terreno.
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