Arnulfo Agüero
“De esta manera se escribe la historia y también la literatura, al final y al cabo el periodismo es un oficio sin límites”, es lo que nos dice el escritor Sergio Ramírez, al final del prólogo del libro Los días de Somoza del periodista Fabián Medina Sánchez, texto que va más allá de las entrevistas de fondo a personajes políticos y militares, al reconstruir escenas de la vorágine insurreccional, que vivió Nicaragua en estos años.
Y digo más allá, porque este libro, que si bien usa como género la entrevista, ella adquiere más vitalidad al salirse del limitado espacio — de la prensa escrita — y pasar al formato del libro, donde además se asocian otras entrevistas secundarias, que intercalan sus historias con la entrevista principal del texto en mención.
Dicha conversación periodística e investigativa fue realizada al “Chigüin”, Anastasio Somoza Portocarrero, en el café Vienés de Guatemala, en el lapso de ocho horas y dentro del contexto del 30 aniversario del asesinato del doctor Pedro Joaquín Chamorro, publicada en tres entregas en La Prensa; esta causó una fuerte polémica, por el método de la entrevista que abrió espacios al interlocutor de contar su propia versión cínica del asesinato del Chamorro.
Pero lo que muchos no sabían es que detrás de esta entrevista de “lince”, también estaba un historiador imparcial, “haciendo de abogado del diablo”, que completó el cuadro para el “juicio público histórico” que hace el lector acucioso de este tema que sigue latente en la memoria colectiva del nicaragüense.
Así bajo el método de la entrevista de personajes, crónicas y perfiles, elaboró su contenido en dos partes; y para edificar su estructura acopió textos que intercaló con las preguntas de sus investigaciones en materia, por entrevistas separadas, uniéndolas después como parte de una crónica con un tema histórico único: Los días de Somoza . Ello significó acudir a fuentes bibliográficas como Nicaragua traicionada 1980 , escrito en su exilio por el dictador Anastasio Somoza Debayle, que habla sobre el asesinato de Chamorro; de igual manera usó declaraciones testificales de la muerte de Chamorro, dándole espacio a las partes.
Por igual descubre el perfil dictatorial del somocismo y su funesto aparato militar, la Guardia Nacional, tomando referentes como, la revista Infantes de la EEBI, Soldado de fortuna, o el libro La zaga de los Somoza , del Teniente GN, Agustín Torres; del texto Semper Fidelis del capitán Justiniano Pérez, mano derecha del Chigüín.
También utilizó la transcripción de la grabación de un diálogo del Coronel Corrales, con el “Chigüín”, que viene a ser un material testimonial incriminatorio que habla sobre la muerte de los cruz rojistas, José Dolores Estrada Granizo y Marvin Alberto Flores, baleado por la guardia un 14 de septiembre de 1978, hecho ocurrido entre el empalme de León y Chinandega.
Además de la entrevista central a Somoza Portocarrero, están las realizadas al capitán Justiniano Pérez, los reportajes sobre el “Macho negro”, el sargento Alberto Gutiérrez, fusilado en el paredón de una casa esquinera de Monimbó, Masaya, un 19 de julio de 1979; otro reportaje sobre “Charrasca”, Luís Manuel Toruño, un personaje leonés calificado de héroe sandinista y villano; una entrevista de “Chagüitillo”, Domingo Sánchez Salgado, personaje sindical que estuvo decenas de veces en la cárcel por antisomocista; y la última a la comandante guerrillera Dora María Téllez, que habla de su vida en este contexto histórico.
Este libro también acude a la reelaboración del perfil de la dinastía de los Somoza, de la Dinorah Sampson, y del doctor Pedro Joaquín Chamorro. Buscando como dar una antesala de la entrevista creando un esbozo del personaje, para orientación del lector. También alude a un comentario que el escritor salvadoreño Luis Alvarenga hace sobre la novela histórica de Sergio Ramírez, Sombra nada más , que habla enmascaradamente sobre la Pérfida Mesalina (Dinorah Sampson), amante de Somoza; y retoma versiones sobre el mismo tema de los periodistas Nicolás López Maltéz, y Pastrán Arancibia. Asimismo aparece una sección cuidadosa de fotografías históricas en blanco y negro, de los personajes antes mencionado. Según el actor de este libro “todos (estos personajes) son frutos de los días de Somoza. Victoriosos y derrotados hicieron el 19 de julio. Un día que cambió a Nicaragua”.
Segunda edición de Secretos de Confesión
Secretos de Confesión de Medina, ahora viene en su segunda edición actualizada con pie de fotos, una nueva portada, y con cuatro entrevistas más, realizadas al exministro de la presidencia Antonio Lacayo, comandante Tomás Borge, cantautor Carlos Mejía Godoy, y al millonario Piero Cohen Montealegre, al que se le asocia, con el dictador Anastasio Somoza Debayle.
En total la selección, reúne 25 personajes y dos perfiles, entre ellos cuatro presidentes: Violeta Barrios, Arnoldo Alemán, Enrique Bolaños, y Daniel Ortega. Asimismo personas notorias de la vida política, deportiva, económica, religiosa, intelectual y artística del país, como: Antonio Lacayo, Humberto Ortega, Vivián Pellas; el tricampeón mundial Alexis Arguello; el cardenal Miguel Obando; los pintores Armando Morales y Fernando Saravia; los poetas Pablo Antonio Cuadra y Gioconda Belli, entre otros.
Este libro, fue su primer desafío, en su trayectoria como un entrevistador, que toma en cuenta el interés del lector al poner en relieve hábilmente los “secretos confesos” de sus entrevistados. Ahora con su nuevo libro Los días de Somoza , Fabián Medina Sánchez, ha ido más allá de la entrevista, que manejó en su anterior libro, al combinarla con la intensidad de la narrativa histórica, pero ejercida desde el oficio de periodista.
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