Por: Roberto Pérez Solís
Tras recibir una denuncia anónima, las autoridades del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) en conjunto con la Dirección de Investigaciones Económicas de la Policía Nacional, decomisaron esta mañana un jaguar y un puma, que se encontraban en un reconocido restaurante de esta capital.
Los felinos, que fueron localizados en jaulas separadas en el restaurante San Juan de la Selva, fueron trasladados al refugio de recuperación del Zoológico Nacional, situado en el kilómetro 16 de la carretera a Masaya.
Xiomara Cajina, representante del Marena, dijo que la Ley prohíbe tener este tipo de animales silvestres en cautiverio y sobre todo en este tipo de lugares, porque lo dijo procederán a investigar al ciudadano italiano Vittorio Fassinari, propietario de los mismos, para determinar en primera instancia cómo fueron obtenidos y si éstos recibían buen trato.
Pese a la prohibición, Cajina añadió valorarán la situación para determinar si los animales serán devueltos a su propietario. Todo dependerá del trato que estos hayan recibido, añadió la funcionaria, que no específico si el caso ameritaba multa o sanción alguna.
La señora María García, quien se identificó como la esposa de Fassinari, aseguró que los felinos han estado con ellos por más de siete años y en ningún momento han sufrido algún tipo de maltrato.
Agregó que su esposo decidió comprarlos a vendedores callejeros por “el amor a los animales, para evitar que sufrieran o murieran en manos de este tipo de personas”.
García, añadió que tienen otros dos animales similares en su vivienda, pero dijo contar con los respectivos permisos del Marena.