La fuerte presencia que los narcotraficantes tienen en el Caribe nicaragüense, como se comprobó en la última semana, podría poner en peligro la soberanía e integridad territorial en el mediano plazo, advirtió ayer el escritor y ex vicepresidente, Sergio Ramírez.
Ramírez afirmó que el Gobierno de Daniel Ortega debe reflexionar en torno a las políticas públicas que impulsa y buscar un consenso nacional, basado en principios democráticos, para combatir al crimen organizado.
“El Gobierno no va a detener este problema si no es desde una perspectiva nacional, si no hay un acuerdo nacional. Con violaciones a la Constitución, con pretensiones de reelección, abusos contra los partidos y con un régimen dictatorial, ese problema que tiene que ver con la integridad territorial de Nicaragua no se va a poder resolver: mañana vamos a tener a los narcos promoviendo la separación de la Costa Caribe, ya tienen una base social suficiente para hacerlo”, dijo Ramírez, al finalizar ayer un encuentro del consejo nacional del Movimiento Renovador Sandinista (MRS).
La semana pasada el Ejército y la Policía Nacional sufrieron bajas en los enfrentamientos que sostuvieron con narcotraficantes en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), lo que ha suscitado sorpresa entre los analistas, ya que todo indica que el crimen organizado ha logrado gran influencia en el Caribe nicaragüense.
“A mí me sorprende encontrarme con que el Ejército reconoce que no es sólo en la aldea donde se dieron los acontecimientos (Walpasiksa, RAAN), sino que hay muchas otras poblaciones en manos de los narcos. Con base en la corrupción y el dinero controlan una inmensa base social, y como nicaragüense esto me aflige muchísimo”, dijo Ramírez.
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