Con una remontada brillante, tras estar abajo por un gol, el Barcelona al final superó 2-1 al Dinamo de Kiev, clasificándose con estilo a los octavos de final de la Champions League.
El arranque del partido, en el helado y coloso Estadio Dinamo de Ucrania, no pudo ser el peor para el conjunto catalán.
Al minuto dos, la primera posibilidad para el equipo local se abrió por medio de un tiro libre cobrado por Artem Milevskiy, quien mandó el esférico justo al centro de la portería custodiada por Víctor Valdés.
De manera garrafal, el arquero catalán soltó el balón entre sus manos y dejó entrar el esférico en su propia arquería. Fue inicio inesperado, pero era demasiado temprano para cantar victoria para el Dinamo.
Con pleno control del juego y amplia posesión de balón, el conjunto azulgrana empezó a ordenarse mejor y fabricar sus primeros ataques, en la que Xavi Hernández y Andrés Iniesta fueron los creadores.
Lionel Messi se perdió lo que hubiese sido el gol del empate para el Barsa. La jugada se origino de un saque erróneo del arquero Oleksandr Shovkovskiy, que habilitó a Messi, quien sólo en un frente a frente con Shovkovskiy no pudo definir y el tiro fue tapado, gracias a una buena salida del portero ucraniano.
Sin embargo, el gol del Barcelona ya estaba anunciado y se generó por una jugada en conjunto que habilitó Eric Abidal y definió Xavi, que emparejó el partido a los 33 minutos.
Para la segunda parte del juego, el Barcelona entró con más hambre de gol frente a un Dinamo con clara destreza defensiva, pero tan pobre en ideas en el ataque.
Con el Barsa metido en la ofensiva, el segundo gol no tardó en aparecer. Messi resultó efectivo al minuto 86 del juego, lanzando tiro libre disparó de zurda por encima de la barrera ucraniana para sellar el triunfo.
Con la victoria, el Barcelona clasifica a la siguiente fase del torneo siendo líder del Grupo F con 11 puntos, junto al Inter que quedó en el segundo puesto con nueve puntos.

Ver en la versión impresa las páginas: 1 B