Por Gloria Picón Duarte
En nuestra cultura no es costumbre tener un médico de base y mucho menos una historia clínica familiar en casa y las consecuencias se traducen a no saber ni qué contestar cuando un médico nos hace las preguntas básicas. Sin embargo de las repuestas a esas preguntas depende en gran medida un buen diagnóstico y un buen tratamiento.
El médico internista Enrique Sánchez del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, señala que hoy en día la mayoría de las enfermedades son crónicas, por lo cual es importantísimo conocer muy bien los antecedentes de un paciente.
El especialista señaló que los datos esenciales que un médico debe saber cuando le llega un paciente son: nombre, apellidos, fecha de nacimiento, hombre o mujer (en caso de que sea mujer, si tiene niños, fecha de menstruación, uso de anticonceptivos), también es fundamental saber qué tipo de medicamento está usando, si es alérgico a algún medicamento o un efecto secundario importante, si ha sido operado y de qué, si ha sido hospitalizado y por qué, si ha sido tratado o tratada por largo tiempo y por qué.
Otro dato importante en la historia clínica son los hábitos de la persona, si fuma, uso de bebidas alcohólicas, frecuencia y cantidad, si hace algún tipo de ejercicio.
GENÉTICA VERSUS FACTORES EXTERNOS
A criterio de Sánchez no hay buena genética que un mal estilo de vida y un mal ambiente no puedan arruinar y no hay mala genética que un buen estilo de vida y un buen ambiente no puedan mejorar, por lo cual más que los factores genéticos cuentan los hábitos y los factores ambientales.
El internista asegura que el nivel de influencia genética oscila entre 30 y 50 por ciento y en casos excepcionales es mayor. “Pero en general alrededor de un tercio es atribuible a la genética, dos tercios a condiciones ambientales, hábitos, estilo de vida”, dijo Sánchez.
Sánchez señala que cuando hay predisposición genética, el riesgo es mayor cuando más temprano se presenta la enfermedad. Es decir, si la madre de una joven sufre de cáncer de mamas antes de la menopausia, la probabilidad de que la hija tenga un cáncer de mama va a ser mucho más alta que de la población en general, en cambio si el padre de un señor tuvo cáncer de colon después de los 65 años la probabilidad es mucho menor que lo padezca el hijo.
“Lo importante es conocer su historia familiar, conocer su genética, para ir tomando medidas preventivas”, dijo Sánchez, quien además recomendó que el paciente puede llevar su propio registro médico, pero sin ser obsesivo.
DOCTOR DE CABECERA
Una de las recomendaciones del internista es no estar cambiando de médico muy seguido porque se pierde el seguimiento. “Un buen médico, el 70 por ciento de su éxito diagnóstico y terapeútico va a depender de un buen examen físico y una buena historia clínica, para eso es necesario que el paciente dé la información esencial”.
SER MUJER
Por su parte la ginecóloga Greta Solís de la Clínica de Climaterio y Menopausia, señala que en las consultas ginecológicas —al igual que una consulta general— lo primero son los datos generales, antecedentes personales patológicos (enfermedades que ha padecido), inmunizaciones, antecedentes quirúrgicos, alergias, antecedentes personales familiares (si en la familia hay historia de cáncer, diabetes, entre otros) y posteriormente los antecedentes ginecológicos y obstetricos, como: primera fecha de menstruación, última menstruación, ritmo de menstruación, se refiere si baja cada 28 días y cuántos días tarda, luego, cuántos embarazos ha tenido, cuántos partos por vía vaginal, cuántos partos por cesárea y cuántos abortos.
También es importante el IVSA (Inicio de Vida Sexual Activa), cuándo comenzó a tener relaciones sexuales, cuántos maridos ha tenido, antecedentes de infecciones de transmisiones sexual.
La ginecóloga agrega que también es importante la información sobre el peso de los productos (bebés), anormalidades o malformaciones congénitas y por último siempre hay que preguntar por lo hábitos de vida.
Solís recomienda que cuando un médico le solicite exámenes les haga una fotocopia: quédese con los originales, al igual que con las recetas que le haga para que pueda llevar su propio expediente. Lo puede ordenar por año.
Ambos especialistas señalan que muchas veces es común que algunos pacientes oculten información, lo cual es nocivo para la salud, “ocultar información impide hacer un diagnóstico acertado por tanto no puede ofrecer un tratamiento acertado”·, dice Solís, quien agrega que lo más importante es que el paciente tenga confianza en su médico, porque sino todo está perdido.
INDISPENSABLES
Tanto el internista Sánchez como la ginecóloga Solís coinciden en que es básico un buen examen físico y una buena historia clínica para conseguir un diagnóstico acertado.
Historia familiar, hablamos de la familia inmediata, padres, hermanos, abuelos y hasta tíos. Lleve un registro de la información médica de su familia y guárdela en un lugar seguro y conocido por los adultos de la casa.
Cada vez que visita al médico, este tiene la obligación fundamental de hacerle un interrogatorio al paciente y un examen físico, más cuando es por primera vez.
Cada vez que visita al médico, este tiene la obligación fundamental de hacerle un interrogatorio al paciente y un examen físico, más cuando es por primera vez.
Examen ginecológico. Es importante que el primer chequeo se realice con paciencia para que acuda tranquila y sin traumas a las siguientes consultas. Para ello deben explicarle el procedimiento. Primero chequeo de mamas. Luego el examen ginecológico que cuenta de dos partes: primero, la especuloscopía y por último la palpación con los dedos, para ver el tamaño del útero, los ovarios.
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