CORRESPONSAL/ BLUEFIELDS
Al menos 98 familias mestizas de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), invadieron 12 manzanas de tierra en el barrio Pancasán, sector Loma Fresca, cerca de la Pedrera, confirmó LA PRENSA durante un recorrido realizado por la zona.
Cabe destacar que durante la semana anterior pobladores creoles (negros) se tomaron por la fuerza más de 350 hectáreas de tierras privadas, pertenecientes al costeño Livingston Arana.
“Yo vivo con mi mamá y estoy aquí porque quiero un pedazo de tierra dónde construir mi casa, no es nada grande que quiero, sólo un 20 por 30 (metros)”, dijo uno de los tomatierras.
Igual que él, decenas de mestizos demarcaron su espacio y demandan que las autoridades públicas titulen lo antes posible.
El representante de Arana, Juan Gracia Muñoz, recordó que hace días había dicho que la toma de los creoles era una bomba de tiempo.
NO HAN HECHO NADA
“Les remarqué que esto era una bomba de tiempo, la propiedad está siendo depredada no sólo por creoles, sino ahora también por mestizos, ahorita se metieron 98 familias, fui al lugar y confirmé que están al sur de La Pedrera (Bluefields), donde trabajan los picapiedras”, lamentó Gracia Muñoz.
Aunque Arana ha puesto esta denuncia ante las autoridades policiales, la Procuraduría General de la República (PGR) y la Intendencia de la Propiedad, éstos todavía no actúan.
“Si esto no se detiene, pues vamos a tomar otros pasos, pedimos que cesen estas tomas de tierras, dicen que estas tierras están en litigio, pues que esperen los resultados de los juzgados”, dijo Juan Gracia Muñoz, responsable topográfico de Arana.
Según fuentes judiciales, hay una disputa judicial entre el productor Justo Granja, las autoridades de la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe de Nicaragua (Uraccan), la Fuerza Naval y Arana por el control de estas tierras.
Extraoficialmente se conoció que las autoridades públicas no resuelven el asunto de las tomas de tierras debido a que el próximo año habrá elecciones regionales y no quieren quedar mal con la población que se ha lanzado a invadir propiedades privadas.
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