El poeta José Emilio Pacheco destacado de las letras hispanoamericanas. LA PRENSA/AP

José Emilio Pacheco

Que otros hagan aún el gran poema los libros unitarios las rotundas obras que sean espejo de armonía

A Quien Pueda Interesar

Que otros hagan aún

el gran poema

los libros unitarios

las rotundas

obras que sean espejo

de armonía

A mí sólo me importa

el testimonio

del momento que pasa

las palabras

que dicta en su fluir

el tiempo en vuelo

La poesía que busco

es como un diario

en donde no hay proyecto ni medida.

Contraelegía

Mi único tema es lo que ya no está

Y mi obsesión se llama lo perdido

Mi punzante estribillo es nunca más

Y sin embargo amo este cambio perpetuo

este variar segundo tras segundo

porque sin él lo que llamamos vida

sería de piedra.

Copos de Nieve Sobre Wivenhoe

Entrecruzados

caen,

se aglomeran

y un segundo después

se han dispersado.

Caen y dejan caer

a la caída.

Inmateriales

astros

intangibles;

infinitos,

planetas en desplome.

El Reposo del Fuego

(Don de Heraclito)

Pero el agua recorre los cristales

musgosarnente :

ignora que se altera,

lejos del sueño, todo lo existente.

Y el reposo del fuego es tomar forma

con su pleno poder de transformarse.

fuego del aire y soledad del fuego.

al incendiar el aire que es de fuego.

Fuego es el mundo que se extingue y prende

para durar (fue siempre) eternamente.

Las cosas hoy dispersas se reúnen

y las que están más próximas se alejan:

Soy y no soy aquel que te ha esperado

en el parque desierto una mañana

junto al río irrepetible en donde entraba

(y no lo hará jamás, nunca dos veces)

la luz de octubre rota en la espesura.

Y fue el olor del mar: una paloma,

como un arco de sal,

ardió en el aire.

No estabas, no estarás

pero el oleaje

de una espuma remota confluía

sobre mis actos y entre mis palabras

(únicas nunca ajenas, nunca mías):

El mar que es agua pura ante los peces

jamás ha de saciar la sed humana.

Caverna

Es verdad que los muertos tampoco duran

Ni siquiera la muerte permanece

Todo vuelve a ser polvo

Pero la cueva preservó su entierro

Aquí están alineados

cada uno con su ofrenda

los huesos dueños de una historia secreta

Aquí sabemos a qué sabe la muerte

Aquí sabemos lo que sabe la muerte

La piedra le dio vida a esta muerte

La piedra se hizo lava de muerte

Todo está muerto

En esta cueva ni siquiera vive la muerte

De Islas a la deriva, 1973-1975

Aceleración de la historia

Escribo unas palabras

y al mismo

ya dicen otra cosa

significan

una intención distinta

son ya dóciles

al Carbono 14

Criptogramas

de un pueblo remotísimo

que busca

la escritura en tinieblas.

La Prensa Literaria

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