Colegio La Salle 2009.
Dicen por ahí que los mejores recuerdos de tu vida son en secundaria… ¿será verdad? Al parecer ¡sí! Y es que la secundaria trae consigo recuerdos alegres y por qué no decirlo, también recuerdos tristes.
Quién de ustedes que ahora está o va para la universidad no recuerda esos momentos de ocio a la hora de recreo. Los nervios en los exámenes de Matemáticas o Español. Los poemas que tenías que memorizar para decirlos frente a todos. La formación del matutino para cantar el Himno Nacional… En fin, la lista continúa y seguramente vos tenés muchos más recuerdos.

Fueron cinco o seis años llenos de muchas experiencias. Pasaste junto a tu mismo grupo de amigos, a quienes elegiste desde el momento en que entraste, por primera vez, a ese salón de clases.
Llegó tu último año. En un par de meses le dirás adiós a tu querido “cole”. Vos y tus amigos tomarán caminos diferentes. Ahora tu dolor de cabeza es, probablemente, qué y dónde vas a estudiar.

Pero antes de decir adiós no olvidés guardar los mejores recuerdos de la mejor manera, tomando miles de fotografías. Más de algún “bróder” tuyo siempre andará su cámara lista para capturar cada momento, y así recordar tu secundaria como la mejor etapa de tu vida.
La mejor experiencia fue que el mejor estudiante de la promoción era un alumno no vidente, fue un evento único, porque lo logró en un colegio como el Centro América, que no estaba dirigido para atender a personas de capacidades diferentes, entonces este hecho fue muy genial y no lo podré olvidar.
Mi promoción fue muy emotiva porque todos mis amigos y yo pasamos un año grandioso en el Colegio Bautista Central de Managua. Mi último año fue el mejor, jugué football, conocí a mi amor platónico aunque no pasó nada entre nosotros. Además que mi hermana y yo nos bachilleramos juntas, lo cual hizo que fuera muy especial.

El recuerdo más divertido fue cuando lanzamos nuestros birretes a pesar de que era el Colegio Bautista de Masaya, y sabíamos que las autoridades eclesiásticas se podrían molestar.
Les dimos un reconocimiento a tres profesores guías, donde además del discurso del mejor alumno, hubo otro dedicado a ellos, que fue dicho por mí.
Ver en la versión impresa las paginas: 6