Por Francisco Arellano Oviedo
Con 103 años, siete meses y tres días se desnació en Madrid, el pasado 3 de noviembre de 2009, D. Francisco Ayala García-Duarte, andaluz de Granada, narrador, ensayista, maestro universitario, académico de la lengua y último sobreviviente de la Generación del 27. Como han dicho los cronistas españoles, él era la conciencia y el referente principal de la cultura española del siglo XX y lo que ya hemos andado del siglo XXI.
Yo tuve el honor de conocerlo, de departir brevemente con él en la Sala de Pastas de la Real Academia Española en la primavera de 2002. Creo que fue la única vez, durante esa estación, que el académico, ya con 96 años, asistió a una sesión ordinaria de trabajo. Ya sus carnes y garbo un tanto disminuidos, pero sus ojos muy vivaces y su mente tan brillante despertaban la atención y admiración de cuantos se acercaban a él para escucharlo o preguntarle algo.
Francisco Ayala García-Duarte, bien conocido y querido en el mundo de las academias de la lengua española como Paco Ayala, hizo sus primeros estudios en su ciudad natal, Granada; la carrera de Derecho en la Universidad de Madrid; posteriormente, amplió sus estudios de Derecho en la Universidad de Berlín, Alemania; obtuvo el grado de Doctor en Derecho en 1931.
En 1939, después de haber sido derrotada la República en España, D. Francisco Ayala sale al exilio, a tierras del Nuevo Mundo, como antes lo habían hecho paisanos suyos, entre éstos: Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda y Alonso Zamora Vicente. Ayala García-Duarte primero viaja a París y luego se embarca rumbo a América. Llega a Buenos Aires, en este país colabora en el diario La Nación, en el que antes había colaborado Rubén Darío, quien en 1898 fue designado para visitar España y hacer las crónicas después de la guerra del 98; pero en los años cuarenta es D. Francisco Ayala quien llega exiliado desde España al periódico de los Mitre. En Argentina enseña Literatura en la universidad, como lo hizo también en el campo de la Lingüística, en condición de exiliado, D. Alonso Zamora Vicente, quien más tarde fue Secretario perpetuo de la Real Academia Española. En Argentina, D. Francisco Ayala García-Duarte colaboró también con algunas revistas como La Ley , Cuadernos Americanos y con la editorial Losada. En 1944, traslada su magisterio a Brasil, aquí se instala en Río de Janeiro, imparte clases de Sociología en la universidad. Luego es docente en la Universidad de Río Piedras, Puerto Rico, en 1950. De 1957 a 1976 imparte clases de Literatura Española en diversas universidades estadounidenses. En marzo de este año se jubila y retorna a España. En Madrid fija su residencia. Su talento, disciplina y cordialidad irradian entonces en aquella tierra suya que antes parecía confirmar aquellas palabras: nemo propheta in pastria
Como escritor, D. Francisco Ayala García-Duarte aparece colaborando en un periódico en 1923, con un ensayo sobre el pintor Romero de Torres, tenía entonces 17 años y era estudiante de Derecho. El año siguiente empieza a hacer literatura, en el periódico El Globo presenta sus primeros relatos La Mariposa y La Sombra del Hermano . En 1925, cuando el joven escritor tenía 19 años, los lectores españoles pueden leer su primera novela: Tragicomedia de un Hombre sin Espíritu , y así continúa creciendo intelectual y creativamente hasta ofrecernos El Hechizado (1944), La Cabeza del Cordero (1949), Muerte de Perro (1958), El Fondo del Vaso (1962), El As de Bastos (1963), El Rapto (1965), El Jardín de las Delicias (1971), Días Felices , De Triunfos y Penas (1982), El Jardín de las Malicias (1988), Recuerdos y Olvidos (Memorias, 1982, 1983, 1988 y 2003). En el campo de la narración son más de 30 las obras publicadas, más abundante es su cosecha de ensayos y nada despreciable fue su labor como traductor del alemán, inglés y portugués al español.
A pesar de que difícil y duro fue el exilio, la adversidad jamás quebrantó la voluntad de este roble español que se abrió campo como creador literario y como docente universitario. Perteneció a diferentes instituciones: Academia de Buenas Letras de Granada (España), Académico de Número de la Real Academia Española, Miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes, Miembro del Instituto Cervantes. Entre otros premios, obtuvo el Premio Nacional de Literatura (1984), Medalla de Oro del Ayuntamiento de Granada (1987), Premio de Letras Andaluzas (1989), Premio Cervantes (1991), Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1998), Premio Internacional de las Letras (2004), Premio Antonio de Sancha (2005).
Sea esta breve reseña un homenaje desde Nicaragua al mayor de nuestros académicos de España y América, que recientemente ha partido, al último sobreviviente de aquella Generación de Vanguardia que tuvo contacto con los vanguardistas nicaragüenses, al maestro ejemplar que supo conjugar la realidad con la ficción, la docencia con la creatividad; sean sus obras luminarias que alumbren el gris de los días venideros y centinelas de la memoria de D. Paco Ayala.
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