Cables combinados
Ayer se estrenó en las salas de cine nacional 2012 , un filme que narra, según el calendario maya, que el fin del mundo será el 21 de diciembre del 2012.
A pesar de que actores y director insisten en la complejidad de los personajes y la dimensión “filosófica” del conflicto, está claro que lo que interesa de 2012 son sus efectos especiales, que hacen posible imágenes tan sorprendentes como la del hundimiento de Los Ángeles o la erupción del supervolcán de Yellowstone.
Gran parte del rodaje se realizó en Vancouver (Canadá), donde se simuló el famoso parque y las montañas del Tíbet. En su empeño por conseguir el máximo realismo, se insistió en combinar las famosas pantallas azules con efectos más tradicionales. Se construyeron un par de decorados móviles con enormes balancines, que sirvieron para recrear los terremotos. El objetivo era que el público no fuera capaz de distinguir entre las escenas reales y las realizadas por ordenador.
Ver en la versión impresa las paginas: 8