El consenso ayer entre los diputados fue que los futuros magistrados electorales y judiciales, así como los contralores que se escogerán en el parlamento en 2010 deberían ser profesionales honestos y capaces.
La pregunta que quedó haciendo eco en el hemiciclo de la Asamblea Nacional es de dónde provendrán esos funcionarios: ¿de los gremios y sociedad civil, o de los partidos políticos?
La propuesta del ex ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo, quien le pidió al Partido Liberal Constitucionalista (PLC) romper el pacto con el Frente Sandinista de Liberación Nacional, continuó ayer sobre el tapete.
Los diputados se alistan para escoger en 2010 a una serie de funcionarios que podrían transformar por completo la realidad política que vive Nicaragua, o podrían dejar a una generación que responde a intereses partidarios, comentaron ayer varios legisladores.
LO QUE DICE LA BDN
El diputado Eduardo Montealegre, de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), sostuvo que una salida es que los diputados no propongan a ningún candidato, sino que escojan entre las propuestas que lleguen desde las organizaciones civiles y los gremios.
“Esto no es cuestión de partidos, porque hay personas correctas que tienen convicciones políticas. La diferencia es que cuando lleguen a esas posiciones se olviden de los partidos, porque no se puede aceptar que un magistrado llegue a la Corte y diga que va a defender a su partido… Cuando llegue allí, lo único que debe estar es la bandera azul y blanco”, dijo Montealegre.
LA POSICIÓN DEL PLC
El diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Óscar Moncada, indicó que para ellos lo más importante es saber escoger a los funcionarios, sin importar si pertenecen o no a un partido político.
“Hay un argumento sobre esto de no poner a miembros partidarios del PLC, porque como nos hemos equivocado en la escogencia de las personas, dicen: ‘hay que poner personas no partidarias’. Pero si nosotros nos hemos equivocado escogiendo personas, inclusive íntimos amigos y partidarios, cómo no nos vamos a equivocar escogiendo a personas que ni las conocemos y que no son ni partidarias”, señaló Moncada.
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