Leonor Martínez asegura que al ver las fotografías del ataque de las turbas orteguistas a miembros de la Coordinadora Civil, en agosto pasado, de inmediato reconoció a dos de sus atacantes. ( LA PRENSA / G. FLORES)

Turbas continúan en la impunidad

Agresores son reincidentes e inalcanzables para la justicia [doap_box title=»Jóvenes exigen justicia» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Las agrupaciones juveniles integrantes de la Coordinadora Civil exigieron, a través de un comunicado, que la Policía Nacional capture a los agresores. Advierten que si la institución continúa actuando con la negligencia demostrada hasta ahora, solicitarán la destitución de la jefa […]

  • Agresores son reincidentes e inalcanzables para la justicia
[doap_box title=»Jóvenes exigen justicia» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Las agrupaciones juveniles integrantes de la Coordinadora Civil exigieron, a través de un comunicado, que la Policía Nacional capture a los agresores.

Advierten que si la institución continúa actuando con la negligencia demostrada hasta ahora, solicitarán la destitución de la jefa policial Aminta Granera.

A los partidos políticos les exigen que demuestren su voluntad política para trabajar por el rescate de la institucionalidad y el Estado de Derecho, y que no depositen únicamente en los jóvenes la defensa de la soberanía, la que ellos “en contubernio” han negociado durante los últimos años.

Al presidente Daniel Ortega le recuerdan que debe respetar el derecho de los jóvenes de movilizarse, manifestarse públicamente y pensar de manera diferente a él.

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  • Convencida de que sus agresores no serán castigados, Leonor Martínez, líder de la Coalición de Jóvenes Nicaragüenses, se dejó examinar ayer por los médicos del Instituto de Medicina Legal y posteriormente permaneció varias horas relatando los hechos ante un oficial de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).

    “Tengo desconfianza de la Policía porque es la segunda vez que me agreden y la primera vez no hicieron nada. Sin embargo espero que ahora sea distinto, porque la tercera vez podrían matarme y no sé si es eso lo que espera la Policía para actuar”, advirtió.

    La desconfianza de Martínez es consecuencia del “estado de indefensión” y la “falta de acceso a la justicia” que afecta a quienes no pertenecen al partido de gobierno, ya que los tres hombres que la lesionaron el jueves por la tarde, cuando llegaba a su casa después de participar en una actividad de la Coordinadora Civil (CC), son los mismos que el pasado 8 de agosto la atacaron a ella y a otros miembros de la Coordinadora Civil.

    Aunque presentaron la denuncia en aquella ocasión, con abundantes pruebas (fotografías, vídeos, nombres y lugares de trabajo de los denunciados), después de más de dos meses la Policía no ha dado con ellos. Mientras tanto, los agresores continúan repartiendo palo impunemente.

    Ahora, Martínez prefiere obviar los nombres de su agresores y dejar que sea la Policía la que los identifique. Sin embargo, al revisar los archivos fotográficos de la agresión que ella y el resto de integrantes de la CC sufrieron en las cercanías del Hotel Hilton y luego en los predios de la Catedral de Managua, el pasado 8 de agosto, la agredida pudo constatar que algunos participaron en el nuevo ataque de esta semana.

    Uno de ellos supuestamente es trabajador de la Alcaldía de Managua y se llamaría Félix Armando Tercero, apodado “El Gato”. Del otro, su característica más llamativa son los aretes en la oreja. Hay un tercer agresor que no ha podido ser identificado y uno más que permaneció en la camioneta en que se transportaban, a la espera de los que golpearon a Martínez.

    SEÑALA A DANIEL ORTEGA

    La agredida explicó que en su declaración en la DAJ acusó a los hombres que la agredieron como autores materiales y al presidente Daniel Ortega como autor intelectual.

    Según Martínez, el discurso “agresivo” que Ortega mantiene contra las organizaciones de la sociedad civil y los ataques directos contra la CC son para ella prueba de que el acto es fruto de la política de miedo con que el Presidente quiere callar a la sociedad civil.

    Martínez dice estar decepcionada por la situación que se vive en el país y la indolencia de la sociedad ante los hechos que ocurren. Teme por su vida y la de sus abuelitos, dos ancianos de más de noventa años para los que ella es su único sostén y compañía. Sin embargo, asegura que no se dejará vencer por el miedo y seguirá luchando por defender la democracia.

    “Es alarmante el miedo que tiene la gente. Tienen razón de tenerlo, porque esta gente actúa con cobardía y están sembrando el miedo. Pero hay que confiar en Dios y seguir adelante”, pidió Martínez.

    Según el dictamen de Medicina Legal, Martínez sufrió varias fracturas en su brazo izquierdo, por lo que necesita ser intervenida quirúrgicamente y después someterse a un largo proceso de rehabilitación, para recuperar la movilidad de su brazo.

    Luisa Molina, vocera de la CC, lamentó que la justicia resuelva con una rapidez difícil de creer, menos de 24 horas, asuntos de politiquería que sólo benefician a los políticos, y que cuando se trata de otorgar justicia a un ciudadano común y corriente, los casos envejezcan en las gavetas de las oficinas.

    Para Molina, la sociedad civil está en la “indefensión total” y la retardación de justicia, especialmente para las mujeres, cada día es más evidente. “Ni los jueces ni los magistrados nos dan respuesta”, se quejó Molina.

    Además, dijo que no buscarán el apoyo de la jefa de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, porque ella misma en algún momento sugirió que en estos casos se acuda directamente a los juzgados, sin buscar el apoyo de la institución policial.

    “La sociedad nicaragüense, que no piensa igual que la clase política, que quiere ser autónoma, que tiene una propuesta, que ama a Nicaragua y que nunca ha pedido un espacio o ser parte del botín del Estado, somos los que estamos en indefensión; porque la sociedad civil que está protegida por el partido de gobierno (FSLN) goza de todas las prebendas, el clientelismo, las riquezas y hasta los chingastes de la oligarquía que el Gobierno les está dando”, manifestó Molina.

    Los dirigentes de la CC lamentaron que a más de dos meses de la primera agresión que sufrieron, y después de haber llenado los requisitos establecidos para canalizar la denuncia y entregar las pruebas, ya que el ataque de las turbas orteguistas fue público y transmitida por los medios de comunicación, las autoridades no han hecho nada para castigar a los culpables; y éstos siguen amparados en la impunidad de que gozan.

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