- Estudiantes rivenses tuvieron que refugiarse en otro centro escolar
CORRESPONSAL / RIVAS
Alumnos de tercero y primer grado tuvieron que dejar su centro escolar y refugiarse en los salones del colegio sabatino José Dolores Rivera, luego que el techo de las aulas donde estudiaban colapsara y comenzara a caerse en pedazos.
Ellos estudiaban en la Escuela Humberto Amador López, del barrio El Palenque, en el municipio de Rivas.
Las lluvias recientes penetraron a chorros por el techo, lo que obligó a los maestros y la dirección del centro de estudios a buscar dónde dar clases a los estudiantes, mientras las autoridades del Ministerio de Educación (Mined), el Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) o la Alcaldía de Rivas den respuesta a la crítica situación.
En esta escuela se alberga, según la dirección del centro, a 298 alumnos de primaria, aunque extraoficialmente se maneja que la cantidad de estudiantes supera los 400.
SIN MANTENIMIENTO
Edwin Castillo Alcócer, subdirector de la Escuela Humberto Amador López, atribuyó el desastre que vive este centro de estudios a “que en los últimos 16 años a la escuela no se le dio ningún mantenimiento”.
Aceptó que el 50 por ciento del techo de dicho centro está dañado, además 300 paletas de vidrio de los ventanales están quebradas y una cantidad considerable de pupitres se encuentra en mal estado.
Castillo Alcócer refirió que han hecho gestiones ante el Mined y con el FISE, por medio de la Alcaldía de Rivas, y señaló que se ha avanzado bastante, puesto que hace una semana les instalaron la luz eléctrica y el agua potable, servicios que no tenían.
El daño del techo y ventanales de esta escuela es notorio también en los servicios sanitarios. A causa de las goteras el cielo raso se ha venido abajo y los pedazos de techo de Nicalit han comenzado a caer.