- En Masaya esperan más de 15 mil personas
CORRESPONSAL/MASAYA
Más de quince mil personas de todo el país se esperan asistan hoy a la fiesta de los ahuizotes, una tradicional costumbre que se gestó en Monimbó, Masaya, hace 34 años, por los ciudadanos Reyneri Suazo, el doctor Juan Ramón García y los hermanos Raudez Escobar y Escobar.
Esta costumbre fue retomada de la tradición heredada por los ancestros, que a través de relatos fueron trasladando de generación en generación a través de cuentos de aparecidos y fantasmas, que ahora se hace en vivo y a todo color, como parte de las fiestas dedicadas al patrón de los masayas: San Jerónimo.
LAS FAMOSAS MÁSCARAS
Tanto las máscaras, como los cotones que usan la mayoría de los disfrazados, comenzaron a comercializarse desde la semana pasada y existe una gran variedad de diseños .
“Aunque la crisis de la situación política nacional es bastante difícil, no se ha dejado de vender”, dijo el diseñador de trajes folclóricos, Omar Calero, que para este tiempo recibe pedidos especiales, como trajes de novia de color negro, que cuestan hasta 1,600 córdobas y las tradicionales cotonas que van desde los cien hasta los 150 córdobas.
Reyneri Suazo, una de las organizadoras del evento, afirmó que este año habrá un cambio en el recorrido de la procesión de los ahuizotes, que sale de la iglesia Magdalena en el barrio Monimbó, recorre las calles del centro, hasta dar vuelta en San Jerónimo. En esta ocasión la procesión doblará hacia el barrio San Juan hasta llegar al malecón.
Anoche los participantes celebraron la vela de candil, en casa de la mayordoma de los ahuizotes Martha Rivas. También una comparsa de niños efectuó su propia vela del candil, en las inmediaciones de la pista Isabel Gaitán, donde repartieron comida típica.