Es fácil descubrir que el mejor trabajo de Denis Martínez en su carrera es el Juego Perfecto 2-0 ante los Dodgers, el 28 de julio de 1991.
Tampoco cuesta averiguar su probable segunda gran faena. Es la que hilvanó el 17 de octubre de 1995 contra los Marineros y Randy Johnson, en el sexto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
A pesar de que Orel Hershiser y Charles Nagy habían ganado 16 juegos con los Indios en ese 1995, Denis con 12 éxitos había sido en realidad su mejor pitcher. Tuvo 3.08 en efectividad (Hershiser: 3.87, y Nagy: 4.55), en 187 innings —líder del club— con tres juegos completos y dos lechadas.
Así que Denis estaba en la loma en el primer juego por el banderín de la Liga Americana contra Seattle, después de haber lucido bien incluso en la Serie Divisional ante Boston, a pesar de que no ganó, con todo y que opacó en duelo a Roger Clemens.
Martínez perdió 3-2 en ese primer partido ante Bob Wolcott, al ser afectado por un jonrón de Mike Blowers, un bateador discreto, o al menos no de la estatura de Vincent Coleman, Ken Griffey Jr., Edgard Martínez, Jay Buhner y Tino Martínez, el corazón ofensivo de Seattle.
Pero siete días después, el 17 de octubre de 1995, Denis estaba de nuevo en el box del Kingdome de Seattle, y la situación pareció empeorar. Su rival no sería Wolcott, sino Randy Johnson, quien venía de registrar 18-2 y 2.48, con 294 ponches en 214 innings, instalado en la cima del juego como el mejor lanzador.
Pero Martínez no reparó en eso y le metió siete ceros a los Marineros, en un partido que se mantuvo 0-0 hasta el quinto, cuando Kenny Lofton remolcó una carrera y llegó así, 1-0, hasta el octavo, cuando Cleveland amplió a 4-0, en operativo coronado por jonrón de Carlos Baerga.
Denis lanzó siete entradas de cuatro hits, con una base y tres ponches, opacando a Johnson, quien avanzó 7.1 episodios de ocho hits y cuatro carreras, ante la aflicción de 58,489 fanáticos.
Ahí Cleveland ganó su pase a la Serie Mundial ante Atlanta. Pero por la presión que rodeó al juego y el nivel de precisión que mostró Denis, ésta podría ser su segunda mejor faena, o al menos, es el mejor trabajo de un nica en postemporada, oíste Padilla.