- Le cantaron, le bailaron y le lanzaron flores a los restos de La Negra
Millares de personas, entre llantos y gritos de “¡Gracias, Negra!”, aplaudían, cantaban y lanzaban flores al paso del cortejo fúnebre que transportaba hacia el cementerio los restos de la célebre cantante argentina Mercedes “La Negra” Sosa, fallecida el domingo como consecuencia del agravamiento de una afección hepática complicada con problemas cardiorrespiratorios.
Para darle el último adiós, las personas esperaron la salida del cortejo fúnebre del edificio del Congreso, donde la “Negra Sosa” fue velada durante 24 horas con honores sólo reservados a las más reconocidas personalidades de la política y la cultura.
La caravana funeraria recorría avenidas de Buenos Aires hasta el cementerio de La Chacarita, donde también está el mausoleo del cantante de tangos Carlos Gardel, en una conmovedora ceremonia de despedida durante la cual la gente se agrupaba para entonar letras de zambas y otros ritmos folclóricos.
En La Chacarita, los restos de la voz mayor de la canción latinoamericana popular y folclórica fueron cremados, para ser luego esparcidos por tres ciudades, entre ellas la de Tucumán, al norte, natal de la artista.
CUMPLIERON CON SU VOLUNTAD
Sosa murió a los 74 años la madrugada del domingo en su lecho de enferma, “en paz”, como dijo su único hijo, Fabián Matus, quien pidió a la gente respetar la voluntad de su madre de darle la última despedida cantando.
Su emblemático tema Gracias a la vida, de la formidable poeta y artista chilena Violeta Parra, era uno de los que más sonaba en las calles, mientras que todos los canales de noticias coincidían en transmitir las imágenes del cortejo, acompañándolas con fragmentos de sus canciones.
Una vez en el cementerio fue recibida por otros cientos de admiradores que bailaron chacareras, uno de los géneros tradicionales del norte de Argentina y gritaban la consigna: “No se va, la Negra no se va”.
Sosa, quien cantó con Luciano Pavarotti, Joan Báez y Joan Manuel Serrat, murió el mismo día en que se conmemora un nuevo aniversario del natalicio de Parra, leyenda del folclor chileno, dijo su hija Isabel Parra.
“Murió una de las mejores del mundo, cantando no va a haber otra como ella. Pero por sobre todas las cosas, murió la diosa de la libertad”, había declarado la madrugada del lunes el DT e ídolo deportivo Diego Maradona, al entrar en la capilla ardiente en el Congreso.
Maradona acarició y besó en la frente a Sosa, antes de abrazarse con el hijo de la cantante.
Otras dos personalidades que pasaron a última hora por la capilla fueron el “rey” del rock argentino Charly García y la popular animadora de televisión Susana Giménez, quienes pasaron varios minutos acongojados frente al féretro.
Así también lo hizo la noche del domingo la presidenta Cristina Fernández, quien decretó duelo nacional por la muerte de la cantante.
Visiblemente emocionada, Fernández permaneció al costado del féretro mientras la música y los aplausos invadían el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, cuando distintos intérpretes cantaron temas emblemáticos que inmortalizó “La Negra”; seguidamente la presidenta besó a Mercedes en la frente y se retiró.
MÁS ALTO QUE UN TEMA DE MADONNA
A la mañana de ayer, diversas personalidades lamentaron la muerte de la cantante y destacaron los aspectos de su vida que la convirtieron en un mito.
El intérprete Residente, del dúo Calle 13, afirmó a través de un comunicado que el folclor que la argentina dejó tras su muerte “se escuchará más alto que una canción de Madonna” y que fue “una mujer que se atrevió a hablar como ningún hombre pudo”.
El artista boricua y la fallecida cantante interpretaron juntos el tema Canción para un niño en la calle, que formó parte de la última producción de la artista argentina Cantora.
Por su parte, cubano Silvio Rodríguez calificó a Sosa como un “tesoro” del “patrimonio sin tiempo” de la América Latina.
“Mercedes —como (Atahualpa) Yupanqui y Violeta (Parra)— es oro sustancial de las raíces de los Andes, tesoro de nuestro patrimonio sin tiempo. Bienaventurada es Mercedes Sosa”, señaló Rodríguez, de 62 años, en un mensaje de condolencia publicado en el sitio digital Cubadebate.
HOMENAJE EN NICARAGUA
La dirección del Teatro Nacional Rubén Darío indicó que abrirá sus puertas a partir de hoy, en horario de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. para poner a disposición del público un libro de condolencias, que posteriormente se le hará llegar a Fabián Matus, hijo de la cantante.
También, en el lobby hará una proyección inédita de fotografías de su última visita al país, en febrero del 2008; la última entrevista televisada que concedió en la habitación del hotel y gran parte de su concierto en el país; único en toda la gira donde Sosa se levantó para bailar.