En Marikina, ciudad cercana a Manila, incluso había sillas suspendidas entre cables eléctricos, dando una idea de la magnitud de las inundaciones. (LA PRENSA/AP/Aaron Favila)

Aumenta mortandad

Víctimas de inundaciones en Filipinas superan las 240 El balance de la tempestad tropical que azotó el sábado la capital de Filipinas, Manila, y sus alrededores, provocando las peores inundaciones en 40 años, dejó 240 muertos. La cifra de muertes aumentaba conforme avanzaban las horas a medida que las cuadrillas de socorristas continuaban rescatando cadáveres […]

  • Víctimas de inundaciones en Filipinas superan las 240

El balance de la tempestad tropical que azotó el sábado la capital de Filipinas, Manila, y sus alrededores, provocando las peores inundaciones en 40 años, dejó 240 muertos.

La cifra de muertes aumentaba conforme avanzaban las horas a medida que las cuadrillas de socorristas continuaban rescatando cadáveres de los ríos crecidos, mientras miles de personas continuaban sin recibir víveres o servicios básicos.

El Gobierno filipino solicitó ayuda internacional ante la gran escala de las inundaciones. El secretario de Defensa, Gilbert Teodoro, dijo que la ayuda de otras naciones asegurará que el Gobierno filipino pueda continuar las labores de rescate.

El secretario agregó que los meteorólogos oficiales han vigilado una zona de presión baja en el Pacífico, que podría convertirse en una tormenta y afectar el país en esta semana.

Las autoridades esperaban que la cifra aumente a medida que los socorristas entren a las poblaciones que habían quedado obstruidas por autos arrastrados por el agua y escombros.

La tormenta tropical Ketsana tocó tierra en el país durante el fin de semana.

AUTORIDADES NO DABAN ABASTO

Las autoridades estaban rebasadas e intentaban verificar numerosas muertes sin confirmar, incluyendo las ocurridas en varias ciudades cercanas a Manila y en la cercana provincia de Rizas.

Decenas de miles de residentes comenzaron a tratar de limpiar la zona mientras que la tormenta ya había dejado Filipinas, haciendo más clara la destrucción que dejó tras de sí: comunidades cubiertas de lodo, calles con autos dispersos y enormes cantidades de habitantes sin agua, comida o electricidad.

Por otro lado, 374,890 personas se refugiaron en campamentos de evacuación improvisados, agregaron las autoridades. En total, 609,548 personas fueron afectadas por las inundaciones y sus consecuencias.

Manila, una ciudad de 12 millones de habitantes, donde se declaró el estado de catástrofe natural, fue inundada el sábado por las lluvias torrenciales que acompañaron a la tempestad tropical Ketsana.

El Gobierno declaró un “estado de calamidad” en la zona metropolitana de Manila y 25 provincias afectadas, incluyendo muchas que no habían sufrido inundaciones antes, por lo que las autoridades podían hacer uso de los fondos de emergencia para ayuda y rescate.

Miles de filipinos pasaron el fin de semana subidos en el techo de sus viviendas, casi completamente sumergidas a la espera de que apareciese ayuda. El ejército, la policía y voluntarios reportaron el rescate de 7,900 personas.

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