Algunos piensan que se debe decir matar
Hablemos del Idioma
Para que este martes resulte más interesante, les traigo un correo que me llamó mucho al atención porque casi nunca he oído lo que me plantea este lector. Les dejo el mensaje de Carlos Schneegans Moraga:
“Estimable Sra. Izquierdo.
Reciba mis saludos. Quiero referirme a el artículo sobre el infausto incidente del niño atacado por dos perros pitbull. La nota periodística refiere que los perros serían ‘sacrificados’ por disposiciones del Ministerio de Salud. Si bien es cierto que el término sacrificio y sus palabras derivadas son utilizados muy frecuentemente en el lenguaje cotidiano, usted coincidirá conmigo en que en la mayor parte de las ocasiones es erróneamente utilizado, pues implica el ofrecimiento de un animal o persona a una divinidad, la palabra se deriva de ‘sacro’ o sagrado.
”Por tal motivo, literatura especializada en investigación en salud sugiere dejar de utilizar el término ‘sacrificar’ cuando se refiere al uso de animales de laboratorio con propósitos de investigación médica , y que se diga simplemente ‘matar’. La simplicidad de las palabras, no ha de causar temor.
“Quizás el DRAE justifique el uso de esta palabra en los términos utilizados en la nota periodística, pero esta condescendencia conduce al interesante hecho que últimamente raramente se cometen faltas en el uso de nuestro bello idioma”.
Estimado Carlos, no he leído nada al respecto, pero de forma general éstas son las acepciones que registra el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) donde afirma que esta palabra procede del latín sacrificare y puede significar:
“Hacer sacrificios, ofrecer o dar algo en reconocimiento de la divinidad. Matar reses u otros animales, especialmente para el consumo. Poner a alguien o algo en algún riesgo o trabajo, abandonarlo a muerte, destrucción o daño, en provecho de un fin o interés que se estima de mayor importancia. Renunciar a algo para conseguir otra cosa. Dedicarse, ofrecerse particularmente a Dios. Sujetarse con resignación a algo violento o repugnante”.
Como se puede observar, en el caso de los perros que agredieron al niño se puede decir que: “Poner a alguien o algo en algún riesgo o trabajo, abandonarlo a muerte, destrucción o daño, en provecho de un fin o interés que se estima de mayor importancia”. Es decir se sacrificaron animales, sanos pero que habían agredido a un ser humano.
En lo personal no creo que deban sacrificar un perro, sino multar, penalizar a los dueños que no tienen los cuidados necesarios con animales de una raza que ya se sabe es un peligro. En otros países velan por los derechos de los perros, gatos etc., creo que una mascota es una responsabilidad muy grande y debemos cuidarlas, protegerlas y amarlas.